NUNCA EN MARTES: ¡Que
Dios te bendiga! ¡Que Dios te bendiga!
Felicidad: 1. f. Estado de grata satisfacción espiritual y física.
según la Real Academia de la Lengua Española.
Ideas
que llegan y se quedan en el aire. Te siguen, te persiguen. Ideas que
no se van, pero que no acaban de cuajar. Luego se convierten en tu
sombra, en una parte integral de tu ser. A veces quisieras gritarlas,
abjurar de ellas, pero es imposible: las traes contigo. Hoy es el día
de conjurar esos indicios:
Estimad@
lector@, déjame te cuento que contaba con un amigo en los Estados
Unidos de América. Jamás supe bien a bien lo que sucedió, pero no
le gustó la forma en que México y los mexicanos lo tratábamos.
Llegó para irse de nuestras vidas, y de alguna forma me tomó por
sorpresa. No esperaba esa respuesta, ese rechazo que sientes como un
frío que te recorre por todo el cuerpo, como cuando tienes gripe.
¡Que
Dios te bendiga! ¡Que Dios te bendiga! como me dijo, al abrazarme,
mi bebé cuando decidió mudar sus obras y sus llantos a otros lares.
Cuando me dió un fuerte abrazo y tomó consigo todo lo que pudo, de
las engrapadoras a la agenda que habíamos utilizado en BeerBear...
Pero todo eso es y será SUYO, claro. No importa que en algún momento
nos hubiese dicho que esas cosas eran para la causa, para nosotros,
no para nos-otros... pero bueno. También se quejó, en su
letanía ensayada, en su verborrea donde intentó decirme que no
estaba cansado de nada, que siempre ha tenido y tendrá invitaciones...
¡Que Dios te bendiga! ¡Que Dios te bendiga! Carpe Diem -es mi
consejo para tí... No pretendas más. Amén.
Mas
siempre existe el sosiego: una idea realizada. Un objetivo logrado.
Una sonrisa, un atardecer, una vida vivída. Mi vida está aquí. Mi
existencia retoza sin interrupción: Lars está aquí. Lo abrazo, lo
beso, lo apapacho, lo amo, lo amo, lo amo. Es una felicidad como la
mencionada en la acepción uno de la RAE. Duermo con él. Despierto a
la mitad de la noche y siento su respiración en mi nuca... A veces yo
soy quien lo abrazo un lazo invisible lleva mis labios a su espalda:
beso su espalda varias veces y vuelvo a dormir. Un sueño hecho
realidad. Un continuo explanamiento, sin necesidad de explicar, sin un
motivo ulterior, sin un pretexto: Nos amamos. Vivimos juntos;
despertamos juntos. Te relato, lect@r amabl@, aquí entre nos: en la
mitad de la noche, cuando el silencio es irrumpido por tu propia
respiración: ¡¡¡NADA MEJOR QUE OBSERVAR EL ROSTRO TRANQUILO DE TU
SER AMADO!!!
Puede
parecer un cuento de hadas. Tal vez lo sea. Sin embargo, hoy es un
día irremplazable: hoy SOY y estoy con Lars y Lars ES y está conmigo.
Quien tenga ojos que vea, quien tenga oídos que oiga: Los milagros
existen y mi vida es plena por esta bendición que es la Vida, el Amor,
Mi Osito. ¡Que Dios te bendiga! ¡Que Dios te bendiga! © Agustin Villalpando/Enkidu.
P.
S. [Post Signatur, claro] Mando un abrazo a José Luis,
quien en tan poco tiempo es ya parte de la familia. Mayores detalles
seguramente en próximos Nunca. Baste mencionar que es
internacionalista, fotógrafo y francófilo maravilloso. Hijo.
