DEBATE SOBRE EL MATRIMONIO CIVIL A PERSONAS HOMOSEXUALES: 

Estados Unidos, Canadá, Australia

 

por Agustín Villalpando Sanchez, Editor de Noticias, Enkidu
 
 

 

 

Momento Gay

Una sociedad desarrollada adquiere características propias. No sólo se trata de la forma de gobierno, la confianza en las instituciones y la tradición histórica, sino que en realidad el espíritu democrático amplía su égida hasta llegar a formar parte del continuo actuar de sus miembros. Como reportamos en Enkidu el 29 de Julio 2003, el asunto del reconocimiento legal a parejas del mismo género ha adquirido la importancia que la Juez de la Suprema Corte de Estados Unidos había pronosticado.

De hecho, el pasado 12 de agosto se llevó a cabo un Foro Presidencial [presidential forum] organizado por la Universidad Estatal de Oklahoma, y que reunió a unos 5,600 participantes. Se reunieron los pre-candidatos a la candidatura presidencial del Partido Demócrata, así como a la Embajadora Carol Moseley Braun, quien comparó el asunto del Matrimonio entre Personas del Mismo con el del Matrimonio Interracial en Estados Unidos. Moseley explicó que la discriminación que enfrentó su tía en los 1950s, cuando se casó con un hombre blanco es del mismo tipo que ahora experimentan las parejas gay. En tanto, el Senador por Connecticut Joseph Lieberman (pre-candidato demócrata), recibió una mezcla de aplausos y abucheos cuando aseveró que no apoya el matrimonio civil a parejas homosexuales, concluyendo, tras los abucheos que “Confíen en mí, sólo digo lo que creo que es bueno para nuestro país.”

Hablar, expresar las ideas y manifestar las opiniones aún en contra es un acto cotidiano en las civilizaciones mencionadas. Así, Kathleen Parker cuestionó en el diario Charlotte Observer, lo que se ha dado en llamar el “Gay Moment,” [Momento Gay], toda vez que al parecer las únicas alternativas contemporáneas son estar a favor del matrimonio civil gay o ser un homófobo de derecha, fascista y dogmático [right-wing, fascist, dogmatic homophobe]. Parker asevera que en tan sólo semanas, la situación respecto a los gays en Estados Unidos ha cambiado con una velocidad sorprendente [nanoseconds if you’re a millennium gazer], toda vez que el país, a nivel gobierno, ha retirado las leyes contra la Sodomía mientras que, a nivel Iglesias, la Episcopal acaba de ratificar un Obispo abiertamente gay. Para ella, el siguiente paso sería definir el asunto del matrimonio homosexual.

Parker considera que uno de los problemas apremiantes ante los cuales se enfrentan los opositores al matrimonio gay es ser descalificados de inmediato, pues es un asunto tan polarizado que el público tiende a mantenerse en un silencio obediente [obedient silence]. “Si criticas a una persona que además es negra, por ejemplo, eres de manera automática un “racista”. Un escritor negro me dijo una vez que deseaba escribir sobre las dificultades que enfrentan los adolescentes blancos, pero sintió que podría tomársele por el lado equivocado,” esto es, como un racista. En el caso de Bush, este fue calificado de homófobo, continúa la autora, por sugerir que la intención del matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer que tienen el objetivo de procrear y criar hijos. Para argumentar a su favor, la escritora pregunta: “¿El matrimonio gay es constructivo? ¿Es útil para la sociedad?”

Sin embargo, con todo lo benéfico que parece el planteamiento, lo único propositivo fue la pregunta, toda vez que de inmediato pasa a quejarse de que, en estos momentos, la sociedad está moviéndose por inercia, y a nadie parece necesario justificar y explicar las razones por las cuales es benéfico y necesario el matrimonio entre un hombre y una mujer. Tampoco, en su perspectiva, nadie ha explicado de forma convincente cómo es que esta institución social puede acomodar y sancionar el matrimonio entre dos mujeres o dos hombres.

Ellos tienen la opción.

Stephen Benny, por su parte, en RainbowNetwork.com, afirma que el matrimonio es compromiso formal de amor ante los ojos de la ley, de tu familia y amigos. “Esto da a una relación el sello oficial de aprobación de parte de la sociedad ... y la iglesia es meramente una forma tradicional de expresarlo.” Para el autor, quienes afirman que los planes del gobierno de legalizar las uniones gay constituye una amenaza para las parejas bugas [heterosexuales – straight], son cortos de vista, pues las parejas heterosexuales ya cuentan con la opción de legalizar sus votos por medio de una ceremonia civil. “Ellos tienen la opción. Las personas gay no, y en una sociedad de consumo [consumer society], donde la elección es quien rige, es tiempo de que se nos de la opción para decidir nuestros propio futuro.”

En Estados Unidos, el debate es mayúsculo, toda vez que se espera que en los próximos días, la Corte Suprema de Massachusetts decidirá si ese estado será el primero en legalizar las bodas entre personas del mismo género. Por ello es que el líder de la mayoría en el Senado, Bill Frist, Republicano por Tennesse, y otros 65 co-presentadores [co-sponsors] desean establecer una enmienda constitucional, denominada “Federal Marriage Amendment” [Enmienda Federal del Matrimonio], que a la letra dice: “Marriage in the United States shall consist only of the union of a man and a woman. Neither this Constitution nor the constitution of any state, nor state or federal law, shall be construed to require that marital status or the legal incidents thereof be conferred upon unmarried couples or groups.” – “El matrimonio en los Estados Unidos sólo consistirá en la unión de un hombre y una mujer. Ni la Constitución ni la constitución de ningún estado o ley federal, será interpretada para requerir que el estatus marital o los incidentes legales que de esto confiera hacia parejas no casadas o grupos” –.

Se trata de un asunto difícil, pues sólo ha ocurrido en 17 ocasiones en la historia del país, toda vez que una enmienda a la Constitución federal requiere la aprobación de dos tercios del Senado y de la Cámara de Representantes (diputados), así como de tres cuartos de las legislaturas estatales.

Las audiencias en el Senado iniciarán en Septiembre, y serán encabezadas por el Sen. John Cornyn, Republicano por Texas, donde deberá llegarse a una definición de la Ley de Defensa del Matrimonio [Defense of Marriage Act], signada en 1996 por el Presidente Clinton y donde se prohíbe el reconocimiento a nivel federal de las uniones de personas del mismo género. Al momento, 37 estados de la Unión Americana cuentan con leyes similares a la Defense of Marriage Act. Por lo pronto, el Presidente Bush se limita a declarar que “todos somos pecadores,” la derecha conservadora se organiza para hacer frente y combatir lo que Paul Weyrich, presidente de la Free Congress Foundation [Fundación por un Congreso Libre], describió como “la mayor amenaza para el movimiento evangélico en tres décadas.”

Matrimonio Civil en Canadá.

El asunto es ya moneda corriente en diversos países. En Canadá, el pasado 12 de agosto, Jean  Chretien, Primer Ministro, aseveró: “We want to legalize the union of homosexuals. This is a question of civil unions.” [Queremos legalizar la unión de homosexuales. Es un asunto de uniones civiles]. De inmediato, sus asesores corrigieron al Premier federal y apuntaron que en realidad el gobierno federal estudia la ampliación del Matrimonio Civil para reconocer las uniones entre parejas del mismo género, y Jim Munson, director de comunicaciones del Premier, dijo a los reporteros que Chretien había realizado tales comentarios de forma “inadvertent” [involuntaria].

Tras la controversia desatada por el error oral de Chretien, Martin Cauchon, Ministro de Justicia, declaró que “Algo menos que la igualdad es inadecuado. Crear otra institución sólo contribuye al hecho de que estaríamos diciendo a los miembros de las comunidades gay que no forman parte plena de nuestra sociedad. ¿Por qué no deben ser parte del matrimonio?” En el mismo tenor se manifestó el Ministro de Defensa, John McCallum, al decir: “Si la gente quiere hacer algo y esto no daña a otras personas, ni reduce los derechos de terceros, deberíamos permitírselos [el matrimonio civil]. ¿Por qué no?”

Lo que es más, luego de que un obispo Católico advirtió que el Primer Ministro se enfrenta a una condena eterna [eternal damnation] por su posición a favor del matrimonio civil para personas homosexuales, Chretien respondió: “Soy católico y estoy en oración, y legalizaré el matrimonio para los gays. Cuando soy el Primer Ministro de Canadá actúo como una persona que tiene bajo su responsabilidad a la nación [I am acting as a person responsible for the nation]. El problema de mi religión es un asunto con el que yo trato bajo otras circunstancias. Nosotros no forzaremos a que ninguna religión lo reconozca [el matrimonio gay]. De nuestra parte, deseamos legalizar las uniones entre homosexuales, pero esto no tiene nada que ver con la religión. El asunto de la religión será respetado. Se trata de una decisión del gabinete [cabinet decision], y procederemos acorde con esto.”

La situación en este país norteamericano es la siguiente, según encuestas informales, al menos 126 Miembros del Parlamento [MPs] votarán contra la legalización del matrimonio entre personas del mismo género, lo que significa que sólo faltan 25 votos, de los 151 necesarios para derrotar la iniciativa del gobierno federal. De acuerdo con encuestas llevadas a cabo por el diario Globe and Mail entre los MPs liberales, 60 se manifiestan como indecisos, lo que implica una batalla crucial para lograr que Jean Chrétien convenza a los miembros de su partido. Que se reunirán esta semana en North Bay [Bahía Norte].

En tanto, el grupo activista “Equal Marriage for Same-Sex couples” [Matrimonio Igual a Parejas del Mismo Género] dijo que existen 158 votos en contra y 143 a favor o casi a favor de la iniciativa federal. Los resultados provienen de encuestas vía e-mail así como encuestas, por lo que han solicitado que la ciudadanía presione a los Miembros del Parlamento para asegurar la aprobación de la medida. Al momento, sólo cuatro MPs conservadores han manifestado que votarán a favor del matrimonio gay: el ex líder Joe Clark, André Bachand –MP de Quebec–, Rick Borotsik,de Manitoba; y Scott Brison, MP abiertamente gay de Nueva Escocia.

Con todo, aún cuando el gobierno pierda la votación, esto no significa que los y las gays dejarán de casarse en Ontario y Columbia Británica, donde las cortes provinciales ya han aprobado el matrimonio gay; para revocar estos fallos jurídicos, el gobierno federal tendría que tomar un segundo paso controvertido: invocar la cláusula constitucional que le permite evitar la aplicación de decisiones de las cortes. Incluso aquellos MPs que se oponen a la legislación pro-matrimonio gay, se manifiestan poco dispuestos a invocar dicha cláusula.

Cabe recordar que el gobierno federal anunció que presentaría la legislación a favor del matrimonio entre personas del mismo género luego de que las cortes provinciales de Ontario, Quebec y Columbia Británica sentenciaron en el sentido de que las leyes del matrimonio que prohíben el reconocimiento de las uniones entre personas del mismo género son discriminatorias. La iniciativa de ley federal será enviada a la Suprema Corte de Canadá [Supreme Court of Canada] para asegurar su constitucionalidad. Y mientras se espera que la votación en la Cámara de los Comúnes será, cuando muy pronto, en el verano del 2004, Martin Cauchon, Ministro de Justicia, subrayó que el debate público debe mantenerse “respetuoso” y de manera “pacífica.”

Ambiente arcoíris.

Como hemos visto, el ambiente se torna arcoíris por todo el Orbe, baste señalar que el Consejo de la Ciudad del Sur de Sydney [South Sydney City Council], es el primer gobierno local australiano en reconocer legalmente las relaciones homosexuales, por medio de un registro de parejas [partnerships register], bajo un esquema similar al de la Gran Autoridad de Londres en Gran Bretaña. Por ello, Rodney Croome, activista gay, aseguró que: “no tengo duda alguna de que la implementación de las medidas legislativas continuará propagándose por toda Australia. Algo similar ocurrió en otros países occidentales donde todo empezó a partir de ciudades individuales, [quienes] tomaron la iniciativa y luego fueron seguidas por otras ciudades.” Esto ya lo estamos viendo. © Agustín Villalpando/ENKIDU.

 

* [Si desea información sobre las fuentes originales favor de solicitarlas a ENKIDU].

 

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2003
Document created 11.08.2003, 00:31:02 CET
Published 11.08.2003

Juez de la Suprema Corte: los casos legales relacionados con los derechos y el trato a las personas gay aumentará en el futuro cercano

Estados Unidos: Acorde con Sandra Day O'Connor, Juez de la Suprema Corte, los casos legales relacionados con los derechos y el trato a las personas homosexuales será un asunto al que se enfrentarán con frecuencia las cortes de justicia del país. más

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Lunes 5 de Mayo 2003: Las Cortes y la Homosexualidad en Estados Unidos (II Parte)

Fragmentos de los Argumentos ante la Suprema Corte:

Sábado 19 de abril, 2003: LAS CORTES DE ESTADOS UNIDOS ANTE LA DISCRIMINACION GLBT (I PARTE)  

08.04.2003:  Las Uniones Gay Sólo Fueron La Mitad De La Batalla “Gay Unions Were Only Half the Battle”, By Fred A. Bernstein, The New York Times April 6