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FOTO: Piotr Redlinski / New
York Times
Una fuerza creciente. El pastor Fabio Tinouco, en camisa verde, en
un servicio en la Iglesia Misionera Pentecostal de Lengua Portuguesa
[Portuguese Language Pentecostal Missionary Church] en Astoria,
Queens. "Nuestra misión es dar la bienvenida al inmigrante y ser su
guía y su apoyo," dijo su padre, el Pastor Zeny Tinouco, quien tiene
11 iglesias, tres en la ciudad de Nueva York.
Un
Cambio Populista Enfrenta la Iglesia Católica de Estados Unidos
- A Populist Shift Confronts the U.S.
Catholic Church
NUEVA YORK, New York Times, Fernanda Santos, 21 de abril (Traducción al
castellano AVS / Enkidu Magazine): Decir que ella era una católica
practicante habría sido una subestimación. Durante años, María Aparecida
Calazans era dominante en su iglesia en Long Island, uniéndose a docenas
de inmigrantes brazileños en la misa en idioma portugués durante las
mañanas del domingo. Ella y su esposo, Ramón, estaban casados por la
iglesia. Sus dos hijas fueron bautizadas ahí y cada viernes ella
participaba en las reuniones de oración que ella había ayudado a
organizar.
Pero hace seis años, su esposo fue al bautizo de un pariente en la
iglesia pentecostal en un almacén en Astoria, Queens, y regresó a casa
entusiasmado.
La pareja llegó a un acuerdo. "Iríamos al servicio pentecostal los
jueves y a misa los domingos, y luego decidiríamos en dónde nos sentimos
más a gusto," dijo Calazans.
En 40 días, ellos renunciaron al Catolicismo romano y se adhirieron al
Pentecostalismo, siguiendo la trayectoria de unos 1.3 millones de
católicos latinos que se han unido a las congregaciones Pentecostales
desde que inmigraron a Estados Unidos, según una investigación dada a
conocer en febrero por el Foro sobre Religión y Vida Privada Pew [Pew
Forum on Religion and Public Life].
"Me siento plena aquí," dijo Calazans, de 42 años de edad, un domingo
reciente en el santuario de Astoria, la Iglesia Misionera Pentecostal en
Idioma Portugués [Portuguese Language Pentecostal Missionary Church],
mientras ella se balanceaba al ritmo de pop-rock de la banda de música
espiritual [gospel] que toca en vivo. "Esta iglesia no es un lugar para
visitar una vez a la semana. Esta iglesia es donde andamos juntos y
compartimos nuestros problemas y celebramos nuestros éxitos, como si
fuésemos una familia."
Mientras el Papa Benedicto XVI completa su visita a Estados Unidos el
domingo con una misa en el Estadio Yankee, en un vecindario que ha sido
hogar de generaciones de latinos, él lo hace enfrentando un reto
creciente en los rangos de los inmigrantes de la iglesia.
Pues si los latinos están alimentando la población de la iglesia, muchos
también han cambiado al Pentecostalismo, una forma de cristianismo
evangélico que pone énfasis en una relación personal, casi visceral, con
Dios.
Hoy, tiene más seguidores latinos en Estados Unidos que cualquier otra
denominación excepto el catolicismo; ellos son jalados, afirman, por la
veneración festiva de la fe, su uso de la cultura latina y el sentido
envolvente de comunidad que ofrece a quienes llegan por primera vez.
Como reveló la encuesta de Pew, la mitad de todos los latinos que se han
unido a las denominaciones pentecostales fueron criados como católicos.
Ellos forman parte de un cambio global. El pentecostalismo, la rama que
crece más rápido del Cristianismo en el mundo, ha logrado tales efectos
agudos en América Latina, en particular en Brazil, que en un discurso a
los obispos de ahí el año pasado, el Papa Benedicto colocó en una lista
a sus seguidores ardientes como una de las fuerzas más importantes a las
que la Iglesia Católica debe enfrentarse en la región.
Líderes católicos y expertos en la iglesia en Estados Unidos aseguran
que el impacto del pentecostalismo ha sido menos dramático ahí. Con
todo, el Papa ha urgido a los obispos de la nación a que hagan todos los
esfuerzos para recibir a los inmigrantes —"compartir sus alegrías y
esperanzas, apoyarlos en sus penas y vicisitudes, y ayudarles a florecer
en su nuevo hogar." Y algunos clérigos y laicos católicos han concedido
que la iglesia necesita trabajar más duro para alcanzar y mantner a su
rebaño latino.
"El que algunos de los latinos recién llegados se vuelvan al
Pentecostalismo es ciertamente una razón de preocupación," dijo el Rev.
Allan Figueroa Deck, Director Ejectivo de la Oficina para la Diversidad
Cultural, que fue creada a fines de junio por la Conferencia de Obispos
Católicos de Estados Unidos para ayudar a que la iglesia se ajuste a su
composición ética cambiante.
"Pero podemos contar con el tipo de música que utilizamos, con el
sentido de celebración que estamos dando a nuestro culto, la
espontaneidad y algunas costumbres populares que no forman parte de la
liturgia oficial de la iglesia. Estamos haciendo algo de eso, pero
podríamos hacerlo mejor."
La iglesia pentecostal en Astoria muestra con vivacidad lo que el
catolicismo deberá enfrentar. Ofrece suficientes actividades para llenar
el calendario de una familia: servicios en domingo y jueves; grupos de
encuentro de jóvenes los viernes; un grupo de estudio de la Biblio el
miércoles y vigílias de rezo, de toda la noche, durante el año. Además
están las fiestas de cumpleaños y de compromiso, a las que cada miembro
de la congregación es invitado.
La iglesia, en el segundo piso de un edificio de estuco, frente a un
club nocturno y a tres cuadras del metro, es la mitad lugar de
veneración y la mitad centro comunitario. Proporciona ministerio
principalmente a un grupo inmigrante en particular, los brazileños, en
el grupo de lenguaje, Portugués —la mayoría de las parroquias étnicas
urbanas, fundadas por los Católicos europeos, tienen más de un siglo.
El servicio dominical inicia a las 4 p. m., pero las puertas abren al
menos dos horas antes y las familias llegan poco a poco. Un domingo
reciente, los niños se reían y corrían por ahí mientras que sus madres
se saludaban una a otra con un beso en cada mejilla, como es la
tradición en Brazil.
El pastor, Zeny Tinouco, él mismo un ex-Católico, predicó a unas 100
personas desde un púlpito enmarcado por las banderas de Estados Unidos y
de Brazil. Los brazos se elevaron al aire y las manos fueron giradas
hacia el techo mientras una banda con guitarra y tambores batía por
medio de himnos modulados en estilo pop. Una y otra vez en su sermón, el
pastor exclamaba, 'Aleluya' [“Alleluia!”] y la congregación, de manera
fervorosa, respondía, "¡Gloria a Dios!" [“Glória a Deus!”].
"La primera cosa que digo a los recién llegados es que no hay corderos
sin un pastor en nuestra iglesia, nadie es un extraño," dijo el Pastor
Tinouco, de 62 años de edad, quien tiene educación media superior
-bachillerato- y 11 iglesias —tres de ellas en la Ciudad de Nueva York,
tres en Portugal y tres en su nativa Brazil, una en Suiza y una en
Newark.
"Nuestra misión es dar la bienvenida al inmigrante y su guía y su
apoyo," dijo él. "Si ellos necesitan dinero para pagar la renta,
recaudamos dinero para ellos. Si ellos necesitan trabajo, encontraremos
trabajo para ellos. Si ellos necesitan alguien con quien hablar, ellos
pueden venir a mí.
El cuenta más de 500 miembros entre sus iglesias en Estados Unidos —más
de la mitad de ellos, en su estimación, ex católicos. Ellos incluyen a
personas como Renato C. Silva, quien se convirtió al Pentecostalismo
justo después de haber inmigrado en 2005, luego conoció a su esposa en
la iglesia del Pastor Tinouco. Y hay otros como Tatiana DeMauro, quien
dice que su conversión en el año 2000 había tensado su matrimonio.
"Mi esposo es estadounidense y es católico y el no viene aquí conmigo,"
dijo DeMauro, de 40 años de edad, mientras alimentaba con pretzels a sus
hijas gemelas de dos años de edad. "El dice que he cambiado y que esta
iglesia me está lavando el cerebro, pero él no entiende. Yo tengo amigos
aquí. Algunas de las relaciones más fuertes que tengo las he hecho en
esta iglesia."
El Rev. Virgil Elizondo, profesor de pastoral y religiones hispanas en
la Universidad de Notre Dame, dijo que los latinos que practicaban una
forma populista y emocional del catolicismo en sus países de origen
experimentaban un choque cultural cuando se encontraban con las formas
más tradicionales, discretas de la iglesia en Estados Unidos.
"Para los latinos, la iglesia es un lugar para socializar," dijo el
Padre Elizondo. "Incluso la gente con profundas creencias católicas, si
ellos se encuentran en un país extranjero y ellos no pueden encontrar
una iglesia donde puedan experimentar compañía, ellos buscarán en otro
lado."
El Padre Deck, de la Oficina de Diversidad Cultural, dijo que la Iglesia
Católica estaba progresando. Los latinos ahora constituyen alrededor de
15 por ciento de todos los seminaristas. "Y hemos tenido una explosión
en lo que llamamos ministerio laico," agregó. "Hay miles de latinos que
son lectores durante la misa, que hacen trabajo comunitario, que son
profesores del catecismo y tenemos algunos que están administrando
parroquias."
Los latinos también han alimentado el crecimiento del movimiento
carismático de la iglesia cuyas misas altamente energéticas recuerdan
los servicios pentecostales. Muchas parroquias, en particular en el sur
y en el oeste, han introducido misas con mariachi, procesiones coloridas
y comidas comunales después de la liturgia.
Luís D. León, un profesor de religiones estadounidenses en la
Universidad de Denver, dijo que muchos de esos gestos hacia los latinos
eran "cambios simbólicos."
"Los inmigrantes latinos aún encuentran algún tipo de consuelo y
conexión con su país de origen por medio del catolicismo, y ellos están
buscando una razón para quedarse en la iglesia en este país," dijo él.
"Pero para que eso suceda, ellos necesitan sentir que su cultura está
siendo entendida y reconocida. Ellos necesitan sentir que la iglesia les
provee de cuidado en una forma mucho más profunda y personal de lo que
sucede hoy."
Adriara Mello, quien llegó de Brazil en 1996, dijo que muchos de sus
amigos brasileños comenzaron a asistir a las iglesias pentecostales
luego de inmigrar.
Pero ella se ha mantenido fiel a la Iglesia Corpus Christi en Mineola,
Long Island —la misma parroquia que Calazans y su familia dejaron para
unirse a la congregación pentecostal en Astoria.
De hecho, dos mujeres habían comenzado una serie de reuniones de
oración, que Mello ha continuado.
Corpus Christi es una parroquia principalmente angloparlante, pero tiene
una historia larga de proporcionar comida a inmigrantes. Además de su
misa en portugués, la iglesia tiene un ministerio portugués que ofrece
servicios de traducción y tutoría para estudiantes inmigrantes que
atienden a la escuela de la parroquia.
Mello dice que los parroquianos brasileños también han recaudado dinero
para los compatriotas que enfrentan dificultades financieras y han
cocinado y limpiado para un hombre que tenía que cuidar solo a sus hijos
luego de la muerte de su esposa.
"Estamos tratando de ser una comunidad con fe y una comunidad de apoyo,"
añade Mello. "Estamos aquí para ayudar."
Con todo, apenas unos minutos después de las 8:30 a.m. la misa del
domingo termina, la feligresía de habla portuguesa se ha dispersado,
dejando el lugar para el servicio en idioma inglés, que le sigue.
"Yo puedo ver cómo la gente se desmoraliza por eso," dijo Mello. "Quiero
decir, si estas solo en este país, está la oportunidad de hacer que la
iglesia forme parte de tu vida. Ahí tienes una oportunidad para hacer
amigos."
Published: April 20, 2008 |
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