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Desacuerdo sobre Irak entre Bush y el Papa
- Rift Over Iraq Between Bush and Pope
US News & World Report, Alex Kingsbury, 17/04/2008: En marzo de 2003,
apenas unas horas después de que los primeros proyectiles crucero
estadounidenses azotaran Bagdad, El Vaticano proclamó el conflicto
naciente como un "fracaso para la razón y para el evangelio". Se trataba
de una guerra, dijo el confidente del papa, el Cardenal Roberto Tucci,
que estaba "más allá de la legalidad y de toda la legitimidad
internacional." Palabras fueres que provenían de líderes eclesiásticos
de unos 1.5 mil millones de Católicos Romanos y era indicador de la
brecha que aún acosa las relaciones entre el Presidente [de EUA, N/E] y
el Papa.
Mientras que el Papa Benedicto XVI visita Estados Unidos por primera vez
como Jefe de Estado, ambos, El Vaticano y la Casa Blanca insisten en que
sus diferencias sobre la guerra en Irak son cosa del pasado. "Obviamente
existía una diferencia de opinión en 2003 y más allá, en los años
subsecuentes," dijo Dana Perino, Secretaria de Prensa de la Casa Blanca.
"Pero ahora pienso que existe un entendimiento de que... la cosa más
importante que podemos hacer es ayudar a solidificar la situación." Pero
luego de que los reporteros la presionaron sobre el tema, ella dijo:
"Realmente no creo que el Presidente esté planeando pasar mucho tiempo
hablando sobre los asuntos de Irak con el Papa."
El año pasado, el Papa declinó una solicitud de Condoleezza Rice,
Secretaria de Estado, para reunirse y discutir asuntos en Medio Oriente
e Irak, presumiblemente como una muestra de la insatisfacción ante la
condición de los cristianos en Irak. Pero también fue una ofensa para
Rice quien, en vísperas de la guerra, en marzo de 2003, dijo que no
podía entender la oposición de El Vaticano a la guerra.
La oposición de la Iglesia a la guerra comenzó mucho antes de la
invasión de 2003. El Papa Juan Pablo II también se opuso a la Guerra del
Golfo de 1991 y a las sanciones impuestas por ONU que le siguieron y se
mantuvo como uno de los opositores más ardientes al actual conflicto en
Irak hasta su muerte en 2005. Las objeciones centrales de Roma descansan
en la aproximación unilateralista que ha seguido la Administración Bush,
su insistencia en el derecho a una guerra preventiva y a la detención de
cientos de personas en la Bahía de Guantánamo, así como las
consecuencias que una guerra con una nación musulmana tendría en las
relaciones ecuménicas [interfaith], según John Allens, un observador
desde hace mucho tiempo de El Vaticano en su libro de 2004, 'All The
Pope's Men: The Inside Story of How the Vatican Really Thinks' [Todos
los Hombres del Papa: La Historia Confidencial de Cómo Piensa
Verdaderamente El Vaticano].
La guerra misma marcó un fracaso de meses de diplomacia vaticana de alto
nivel entre Europa, Bagdad y Washington. En víspera de la guerra en
2003, el Papa Juan Pablo II perdió la calma en una reunión con Tony
Blair, Primer Ministro de Gran Bretaña. El Pontífice, según se dice,
"utilizó palabras y gestos al borde de un incidente diplomático." Unos
pocos días más tarde, en una reunión con Silvio Berlusconi, Primer
Ministro de Italia, el Papa "levantó la voz, señaló con dedo acusador...
incluso golpeó estrepitosamente su puño sobre la mesa," acorde con un
diario católico.
El Papa Benedicto también se ha opuesto vehementemente a la guerra
utilizando un lenguaje que no se ha calmado con el tiempo. "Nada
positivo viene de Irak, destruida por la masacre continúa mientras la
población civil huye," dijo el Papa en su mensaje de Pascua del año
pasado.
Miles de cristianos han escapado de Irak y muchos han sido asesinados en
la violencia, un asunto de preocupación central al ocupante actual del
trono de San Pedro. Además, la Constitución de Irak, que asegura que el
Islam es una "fuente fundamental" de la legislación del país, ha
irritado a muchos en la iglesia, quienes temen que los derechos de las
minorías religiosas no serán protegidos.
Se estima que 3 por ciento de los 26 millones de habitantes de Irak son
cristianos, consistiendo principalmente en Caldeos, Asirios y Católicos
Romanos. "La reconciliación se necesita con urgencia... Los ataques
terroristas, las amenazas de violencia continúan, en especial contra la
comunidad cristiana," dijo el Papa este enero en su mensaje anual a los
diplomáticos vaticanos.
Aunque ellos han intentado en gran medida mantenerse fuera del
conflicto, los cristianos han sido tomados como objetivos por varias
facciones en la guerra de Irak, en particular en las ciudades de Bagdad
y Mosul. En junio, tres diáconos y un sacerdote fueron asesinados en
Mosul. A principios de este mes, Adel Yousif, un sacerdote ortodoxo
sirio en el distrito Karrada de Bagada, recibió un disparo y murió en el
centro de la capital iraquí. Y en marzo, el Arzobispo Paulos Faraj Rahho
fue asesinado en Mosul, junto con un chofer y dos de sus guardaespaldas.
Benedicto en persona presidió una misa en memoria de Rahho, como es
típico cuando un arzobispo muere. "Ya es demasiada masacre. Ya es
demasiada violencia," dijo el Papa a una multitud en la Plaza de San
Pedro al fin de la misa del Domingo de Ramos. "Ya es demasiado odio en
Irak"
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