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Transformación del modelo social sueco
Por Maximiliano Sbarbi Osuna / Enkidu
Argentina
BUENOS AIRES, 14/04/08 (Enkidu Magazine): A partir de la llegada al
poder de la alianza de partidos de centro derecha en 2006, el fructífero
modelo social que ha caracterizado al gobierno de Suecia desde la década
de 1930 está atravesando una crisis, provocada por privatizaciones,
quitas en el salario de desempleo y cambios en la política interna y
externa.
El histórico Partido Socialdemócrata Sueco, que gobernó el país desde
1932 hasta 2006, solamente interrumpido por un período de nueve años,
forjó el mentado modelo social que mantenía altas tasas impositivas pero
aseguraba una justa redistribución destinada rigurosamente a los
sectores de salud, empleo, educación y, en los últimos años, medio
ambiente.
El gobierno actual conformado por una sociedad de partidos de centro
derecha denominada Alianza por Suecia está cumpliendo sus promesas de
campaña electoral, que consistían en disminuir los impuestos. Sin
embargo, la tasa que redujo en su primer año de gobierno ha sido el
impuesto a la riqueza, que había sido creada por los socialdemócratas en
1947.
Las peligrosas privatizaciones llevadas a cabo por el actual gobierno,
que incluyen los sectores de telecomunicaciones, grupos bancarios,
operadores financieros, y compañías inmobiliarias, ponen en riesgo el
control estatal sobre aspectos clave de la sociedad sueca, que antes
estaban protegidos.
La compra por grupos privados de la empresa de telecomunicaciones Telia
Sonera puede poner en peligro la seguridad del país, ya que las redes de
cobre y fibra óptica se extienden a unidades secretas de áreas de
defensa y las intercomunican, según advirtió el Ministerio de Defensa.
El anunciado recorte del gasto público produjo una reducción en la
calidad de los servicios y un aumento de los precios. La inflación es
una preocupación creciente, ya que en un año se duplicó; hoy se sitúa en
el 2,4 % anual.
La reforma del mercado laboral consistió en disminuir las retenciones a
los empleados, que son destinadas a pagar el subsidio de desempleo. Al
reducirse aquéllas el gobierno se vio obligado a otorgar menores
salarios a los desocupados.
Debilitando al Estado
Los repentinos cambios introducidos por el gobierno de centro derecha
pueden producir un cimbronazo en el modelo de estado de bienestar sueco.
Las modificaciones coinciden con las políticas de los gobiernos
neoliberales que aspiran a reducir la participación del Estado en
asistencias sociales y la planificación de la economía y en promover el
libre mercado y la reducción de las tasas a los grandes grupos
económicos.
De todas maneras, Suecia todavía está lejos de convertirse en un país
neoliberal, excepto que la Alianza por Suecia volviese a triunfar en los
comicios del 2010.
Un sondeo de la consultora sueca Sifo reveló que si se realizaran
elecciones ahora, los socialdemócratas regresarían al gobierno con el 57
% de los votos.
Sin embargo, muchos de los beneficios sociales introducidos durante
décadas por el Partido Socialdemócrata de centro izquierda aun
persisten. Por ejemplo, desde 1999 mediante la nueva ley se redujo la
prostitución en un 80 %, ya que se penalizó la compra y no la venta de
los servicios sexuales.
El asilo a refugiados de todo el mundo ha caracterizado a Suecia; el 10
% de la población es extranjera, la cuál también se beneficia con
programas de integración social y laboral.
Alineamiento con Washington
La política exterior sueca ha sido constante, se mantuvo la neutralidad
durante la Guerra Fría, y se rechazó formar parte de la OTAN y aunque
Suecia sea miembro de la Unión Europea ha evitado entrar en la zona del
euro.
A
pesar de la histórica neutralidad, con la llegada del gobierno de centro
derecha las críticas hacia las violaciones de los Derechos Humanos en
Cuba han iniciado el domingo pasado un conflicto diplomático entre
Estocolmo y La Habana. Además, el actual gobierno sugirió que estarían
dadas las condiciones para que Suecia forme parte de la OTAN.
Siguiendo la línea pro estadounidense, la semana pasada el gobierno
sueco solicitó autorización al Parlamento para aumentar de 270 hasta 600
la cantidad de efectivos militares que se encuentran en Afganistán bajo
el mandato de la ONU.
Todo hace prever que el deterioro de las políticas sociales favorecido
por la Alianza por Suecia propiciaría el retorno al poder de los
socialdemócratas, encabezados por la carismática Mona Sahlin, que el 20
de marzo mantuvo un debate televisivo con el actual primer ministro,
Fredrik Reinfeldt, en el cuál se cruzaron las ideas sobre ambos modelos
antagónicos.
Si se mantiene la tendencia de ascenso de la centro izquierda, habría
que analizar en qué circunstancias asumiría el gobierno y en qué medida
es posible revertir los cambios introducidos por el actual partido
gobernante que han erosionado los avances sociales que le dieron
prestigio al modelo social sueco.
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