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Un encuentro con Rolando
Jiménez, Presidente de MOVILH de Chile en Los Martes de Enkidu
Ciudad
de México, 24 de septiembre (AVS/Enkidu): Bajo la conducción del Dr.
Lars Ivar Owesen-Lein Borge, este Martes de Enkidu (18 de septiembre) se
vió engalanada con la presencia de Rolando Jiménez, Presidente del
grupo Movimiento Chileno de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transgéneros y
Transexuales (Movilh-Movimiento de Integración y Liberación
Homosexual), quien charló con nosotr@s, amig@s de Enkidu Magazine. Aquí
te traemos sus palabras en una conversación que, estamos seguros,
quedará registrada en la Historia de nuestro continente.
Jiménez
habló sobre la historia: “Movilh surge en 1990-1991, se definió,
desde su orígen como la organización social y política que reivindica
los derechos de la Comunidad GLBT. Surge en el contexto de la transición
a la Democracia, apenas terminada la dictadura. Yo era miembro del
Partido Comunista hasta el año 87; milité en la lucha contra la
dictadura y concurro con otras siete personas para conformar la primera
organización de caracter político de la Comunidad Homosexual.
“Llevamos
ahora unos 17 años de trabajo político, centrado en eso y hubo una
separación tajante en ese momento, que continuamos en estos momentos:
separar SIDA y Homosexualidad, para nosotros son dos temas que no tienen
que trabajarse juntos desde el punto de vista político.
“Nos
hemos constituido en la organización más antigüa; la más importante
desde el punto de vista político en Chile y estamos trabajando de
manera ininterrumpida hasta constituirnos en un referente importante
creo que, en general en América Latina y en particular en Chile, donde
el Movimiento Homosexual es uno de los más dinámicos, políticamente
hablando. Estamos a las puertas de sacar una Ley Anti-Discriminación
que, entre otras cosas, incorpora como categoría de protección a la
orientación sexual, por primera vez en Chile. Además, logramos
instalar en las últimas elecciones presidenciales, la necesidad de una
Ley de Unión Civil para todas las parejas de hecho, heterosexuales y
homosexuales. Esta ley está en el programa de la actual Presidenta, no
porque ella quisiera, sino porque se vió obligada a incorporarlo porque
el Movimiento Homosexual se reunió con todos los candidatos
presidenciales, incluidos los de derecha y de cuatro, tres señalaron su
disposición de legislar al respecto, por lo que se vió en la necesidad
de incorporarlo en su programa.
“Esperamos
que una vez que termine la tramitación de la Ley contra la Discriminación,
en octubre, iniciaremos un proceso bastante fuerte de instalación de la
Ley de Unión Civil, cuyo proyecto ya está elaborado y el gobierno, en
estos momentos, hacen informes jurídicos respecto al proyecto y
acabamos de concordar, hace como mes y medio, en una reunión con los
asesores del Partido Demócrata Cristiano, un partido de caracter católico,
ellos están interesados en movilizar políticamente el Pacto de Unión
Civil; es un partido político de centro que viene en descenso, pero
siendo la fuerza política más importante del país. Ellos quieren
adecuarse a los tiempos encabezando ésta pelea política, lo cual va a
ser súper útil porque nos permite sacar un escollo, el del político
católico, del camino, por lo que si la democracia cristiana chilena
quiere encabezar la pelea por encabezar una Ley de Unión Civil,
nosotros felices.
“Movilh
se ha caracterizado por ser una organización que ha preferido el diálogo
y la propuesta por sobre la protesta. Nuestra estrategia de trabajo de
corto, mediano y largo plazo, tiene que ver con dejar de gritar desde el
frente que “ésta sociedad chilena es discriminadora, es feroz con los
homosexuales”. Nosotros hemos cruzado la calle y hemos ido a instalar
al interior de los partidos políticos, al interior del Congreso y al
interior de la sociedad chilena y hemos promovido un diálogo y un
debate central.
“De
hecho, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que tiene sede
para América Latina, en Chile, hizo una investigación sobre el poder
en Chile y, entre otros poderes, midió el poder de la sociedad civil.
Ellos destacaban cuatro organizaciones de la Sociedad Civil como agentes
políticos importantes del cambio por su práctica cotidiana y una de
ellas es Movilh.
“Hoy
por hoy, nos hemos convertido en una organización importante. Además,
hace poco acabamos de terminar un proceso de tres años de conformar la
Federación Chilena de la Diversidad Sexual, donde hay 11 organizaciones
de 15 regiones del país. Es un salto cualitativo del Movimiento GLBT y
la idea es fortalecer las organizaciones en provincia que es donde hay
mayor atraso y vamos a presentar en los meses próximos ésta Federación,
un proyecto de ley para derogar el Artículo 365 del Código Penal [chileno,
N/E] que establece como delito “la ofensa al pudor, la moral y las
buenas costumbres”. Este artículo es utilizado por la policía para
reprimir, en particular la policía uniformada, a la población transgénero
y a los homosexuales más evidentes.
“Estamos
trabajando y logramos despenalizar la sodomía en Chile en 1997; las
relaciones sexuales entre hombres, adultos, de mutuo consentimiento en
lugares públicos o privados, que era penalizado con hasta cinco años
de cárcel. Nosotros despenalizamos la sodomía luego de una serie de
acciones. De hecho, en cada uno de los procesos electorales que han
habido en Chile desde que se inició la transición, hemos logrado sacar
compromisos de los candidatos, tanto al Senado como a la Cámara de
Diputados, los Presidentes, Alcaldes y Concejales.
“A
grandes rasgos, el Movilh somos una organización pequeña en términos
de número, pues los que trabajan de manera cotidiana en la organización
son alrededor de 15, con una periferia de unos 50 a 60 personas más,
pero tenemos una gran capacidad de convocatoria en la Comunidad
Homosexual. El año pasado, celebramos los 15 años del Movimiento
Homosexual con un acto frente al Palacio de Gobierno, juntamos 15 mil
personas en lo que se llamó la “Gay Parade”, una fiesta electrónica
de la diversidad, y este año creemos que vamos a superar las 30 mil
personas frente al Palacio de Gobierno, en el mismo lugar en la segunda
versión de la Gay Parade.
“Tenemos
una política de alianza muy flexible. Estamos trabajando, por ejemplo,
en el area contra la discriminación, con la Juventud Judía, los
discapacitados, los inmigrantes –que son fundamentalmente peruanos–.
Hay otras redes en donde estamos trabajando la Ley de Participación
Ciudadana, es decir, nosotros estamos metidos no sólo en el tema de los
Derechos de la Comunidad Lésbico-Homosexual, pues estamos trabajando en
una coalición de organizaciones y entes políticos que están
planteando la necesidad de una Asamblea Constituyente para barrer la
Constitución de la dictadura que ha sido reformada, maquillada, pero
que, en esencia, sigue siendo la Constitución de 1980, la Constitución
de Pinochet.
“Nosotros
fuimos parte protagónico en la formación de la Red Chilena por el
Laicismo, por eso estoy aquí, en México, hoy en día y nos hemos
confrontado en varias ocasiones con la jerarquía de la Iglesia Católica.
En estos momentos tenemos un recurso de protección contra un obispo de
una de las localidades de Santiago, en la zona de San Bernardo, un
obispo del Opus Dei, porque hay un Decreto del año 1984, de la época
de la dictadura, que le permite a los obispos decir si un profesor de
religión es idoneo o no. Y como ésta profesora es lesbiana, le
cercenaron el certificado, le quitaron el certificado y no puede
impartir clases. Por ello nos hemos reunido, antes de venirme, con la
Comisión de Educación de la Cámara y probablemente el recurso de
protección logre un primer fallo, en un proceso que seguramente llegará
hasta la Corte Suprema, donde probablemente perdamos el recurso, porque
la Corte Suprema chilena es súper conservadora, a pesar de que ya sólo
quedan un par de ministros de la época de Pinochet. Pero el hecho de
que se haya aceptado el recurso y luego de que si ganamos la primera
instancia va a ser un triunfo, porque va a cuestionar una herramienta
que tiene la Iglesia Católica que es un privilegio inaceptable.
“Algo
similar ocurrió cuando el Papa sacó hace cuatro o cinco años, un
documento que llamaba a los parlamentarios del mundo a no legislar
respecto de las uniones civiles y los derechos a los homosexuales, nos
llevó a nosotros una acción que incluso tuvo alguna crítica por una
parte de la Comunidad Homosexual, pues quemamos una bandera de El
Vaticano en las puertas de la Catedral de Santiago. En esa ocasión salió
un grupo de travestis de derecha que dijo que era algo inaceptable.
“Ahora
estoy en México por dos temas: En 1995 nos hicimos miembro de ILGA [International
Lesbian and Gay Association, N/E], yo fui al Congreso en Nueva York,
su agenda no tenía nada que ver con la realidad en América y a mi
regreso decidimos congelar nuestra participación en ILGA porque en ese
momento ellos estaban demandando matrimonio y adopción de hijos y
nosotros todavía no despenalizábamos la sodomía en Chile. Congelamos
nuestro trabajo y nos dedicamos a fortalecer nuestro trabajo político
al interior del país. En 2004 volvimos a ingresar a ILGA, al año
siguiente se discutió en Ginebra la supuesta resolución brasileña que
demagogicamente utilizó el gobierno de Lula para posicionar
internacionalmente pero que finalmente nunca presentó en Ginebra a la
Comisión de Derechos Humanos y yo viajé, después de 10 años, donde
me encontré con activistas de diversas partes del mundo y me di cuenta
que seguía siendo la misma mierda, el encuentro internacional y lo digo
con toda firmeza.
“Encontré
con una serie de personajes, entre ellos algunos mexicanos, que se
pasean por el mundo hablando de los derechos de la Comunidad Homosexual,
de la Comunidad Lésbica, y en sus países tienen cero trabajo. En el
hotel, en Ginebra, las charlas giraban en torno a sus viajes mientras en
América Latina no había ninguna política regional. Esto fue en 2005.
Luego se organizó la Conferencia de ILGA en Santiago, la más reciente,
donde nosotros entramos y salimos porque hubieron problemas entre dos
grupos de travestis y a nosotros nos dio vergüenza ajena y nos salimos.
“Después
me reuní por fuera con el Secretario General de ILGA, que en ese
momento era Kursat (Kahramanoglu, N/E) y señalé que hacía falta una
ILGA Latinoamérica que hiciera política de manera regional ante la
Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos, el Parlamento Latinoamericano y que esto no estaba
pasando. Entonces se formó un secretariado, entonces formado por Beto
de Jesús, de Brazil; Beliza Andrea de Perú; y una chica brazileña que
fue reemplazada al año por Gloria Careaga, de México.
“Desde
el 2004 a la fecha no ha habido ningún trabajo efectivo de ILGA.
Nosotros, en aquella oportunidad, advertimos al secretariado de ILGA que
si no funcionaba, íbamos a gestar una Coordinación de América Latina
que funcionara y así el año antepasado entramos en contacto con Vox,
una organización argentina que es muy potente en Rosario, paralelamente
en Argentina se dio el proceso de la formación de la Federación
Argentina de Organizaciones GLBT, que hoy día preside María Rachid.
Nosotros en Movilh enviamos una delegada a Rosario y vimos un trabajo
serio, riguroso, en función de una red de trabajo y se decidió
conformar este año la Red del Mercosur GLBT, con organizaciones
uruguayas, paraguayas, argentinas, brazileñas y de Chile Movilh, más
una organización que se sumó hace poco de Bolivia.
“Originalmente
parte como una red del Mercosur, de los países miembros del Mercosur y
los países que no son del Mercosur, pero nosotros entendemos que es la
única coalición regional que está funcionando y está funcionando
bien. Lo digo con hechos concretos: logramos que hace un mes y medio,
dos meses, nos reuniéramos con las máximas autoridades de Derechos
Humanos en Montevideo, en un seminario donde se evaluó la situación de
las Comunidades GLBT en cada uno de los países miembro del Mercosur.
Nosotros propusimos la agenda con una serie de puntos que incluyen
adopción, matrimonio o unión civil, una agenda contra la discriminación
que sea específica sobre orientación sexual. Esa agenda fue suscrita
por los representantes del Mercosur y está siendo tramitada.
“Además,
la Conferencia de ILGA tendrá lugar en Lima. Nosotros queríamos que
fuese un proceso transparente y en Madrid nos enteramos que ILGA para América
Latina habían recibido recursos de parte de la Federación Estatal de
Gays y Lesbianas de España para editar una revista que debía circular
por todas las organizaciones miembro de ILGA en América Latina y el
Caribe. Esa revista nunca se ha hecho y el dinero no se sabe qué sucedió
con él. Yo voy a pedir explicaciones. No queríamos que el encuentro de
Lima fuese uno más de acarreo de los incondicionales, sino de las
organizaciones con trabajo real en cada uno de los países. Me
aseguraron que sí, luego de un mail a ILGA central en Bélgica, pero el
proceso de becas fueron los mismos. No sería un drama, el problema es
que no hacen nada. Si ustedes se meten a la página de ILGA-LAC es muy
pobre y dice apenas “estuvimos en el encuentro de Washington, en el
encuentro de Ginebra”... pero esto no es trabajo político.
“Yo
voy a Lima con el respaldo de algunas organizaciones de Argentina y
Uruguay a plantear estas situaciones y de manera paralela no sabemos si
nos vamos a reunir como Movilh, y existe la posibilidad de salirnos de
ILGA-LAC. En Lima, las becas de viaje y de estadía reunirá a los de
siempre, quienes se van a reelegir. ¿Qué es lo que pensamos? El
segundo encuentro de la Red Latinoamericana de organizaciones del
Mercosur, nos corresponde a nosotros organizarla en Santiago de Chile en
septiembre de 2008. Uno de mis motivos por estar en México ahora es
interlocutar con algunas organizaciones para ir abriendo paulatinamente
la red de organizaciones del Mercosur, que no necesariamente formen para
del Mercosur. La idea es que en 2008 tuviésemos una o dos
organizaciones mexicanas, una organización venezolana, una peruana,
para ir ampliando paulatinamente.
“Sin
embargo, hay que ser honestos. No nos interesa cualquier organización.
Queremos organizaciones con un claro trabajo político. No nos interesan
organizaciones que trabajan con carácter político, concreto, real,
demostrable. No queremos cantidad sino calidad a fin de poder ser
interlocutores con los organismos multilaterales de la región.
“El
proceso de regionalización económica, cultural, territorial incluso es
una realidad que existe y se va imponiendo, nos guste o no. En el mundo
de la minoría sexual o la diversidad sexual también debemos tener
herramientas en el plano regional. Queremos ser una línea divisoria
respecto al tema del VIH y del activismo político GLBT. Son dos temas
que, desde nuestro punto de vista, van por caminos separados. Creemos
que el tema del SIDA ha corrompido el movimiento homosexual de manera
feroz, lo mismo en México, en Argentina, en Chile, en Brazil.
“Nuestra
idea es conversar, reflexionar y ver qué disposición hay en alguna
organización en México de meterse en este camino.”
Jorge
Yañez, de Diversa, aseguró que en México no se está acostumbrado a
pensar en procesos más allá de lo nacional pues se trabaja mucho en lo
local, cuando más en el nivel nacional, pero no más allá. Afirmó
respetar el trabajo de Gloria Careaga, pero “ella trabaja más
enfocada al movimiento feminista. Ella trabaja más política pública
en materia de salud sexual y reproductiva, pero es una parte de una visión
que debía ser un poco más amplia.” El rememoró que durante un
tiempo el enlace con ILGA en México lo tenía el Clóset de Sor Juana,
con Patria Jiménez y que la idea era ir enriqueciendo esta organización.
Agustin
Villalpando preguntó la reacción de la sociedad chilena en general
ante el trabajo político de la Diversidad.
Rolando
Jiménez comentó que más allá de un discurso pseudopolítico-ideológico
es una cosa y otra muy diferente es hacer política de manera cotidiana
para lograr cambios en la calidad de vida hoy día y no la revolución
en 100 años más. Movilh es un grupo respetado. El año pasado, el día
del Orgullo Gay lo celebramos con el nombre de la “Cultura por la
Diversidad y la No Discriminación” –hablamos de los Derechos
Humanos y lo celebramos con los inmigrantes, de judíos, de mujeres,
donde 30 organizaciones, con stands, muestran su trabajo a lo largo del
año. Y van artistas judíos, la comunidad peruana, hasta los
transformistas en plena Plaza de Armas. Hay dos vertientes de entender
la lucha política: la comunitarista, que generan espacios territoriales
homosexuales. Nosotros no nos place esto y desde 1995, incorporamos la
palabra “integración” porque nosotros queremos y buscamos la
integración en igualdad de condiciones en la comunidad chilena. No
buscamos espacios privilegiados ni simbólicos ni espaciales ni de ningún
tipo, sólo igualdad plena ante la ley.

Rolando
Jimenez en El Colegio de Mexico (Foto: MOVOLH)
¿Cómo
vieron los otros grupos el surgimiento de Movilh? Pues los grupos de
mujeres, de personas indígenas, surgimos en un momento muy complicado:
la transición democrática. Lo que vimos es el repliegue enorme del
movimiento de mujeres, del movimiento sindical, del movimiento
estudiantil y del primer gobierno se buscaba apagar cualquier conflicto
por no inquietar la frágil transición –por temor a las fuerzas
armadas y la derecha-. Cuando nosotros intentamos construir alianzas
durante los tres primeros años, no existían los movimientos y los últimos
siete años ha habido una reactivación del movimiento social y en términos
de determinadas coyunturas, como la Ley Antidiscriminatoria, fuimos
nosotros los que negociamos con el Congreso nacional y convocamos a
distintos grupos como los judíos, los discapacitados, los migrantes a
una red para trabajar. Es muy paradójico porque la ley beneficia a 19
categorías de protección, es conocida como la ley de los homosexuales.
Hemos negociado tres años en la Cámara de Diputados, y un año y medio
en el Senado para seguir la votación de la ley. En general, yo diría
que hay una mayor comprensión sobre las alianzas con el resto de la
sociedad heterosexual, que entre los otros grupos de gays, lesbianas o
trans. Finalmente, la gran masa homosexual que no está organizada, pues
no hay grupos con más de 100 o 150 personas, en Chile las Comunidades
GLBT no están organizadas; Movilh tiene una gran capacidad de
movilización y el reconocimiento en el resto de la comunidad.
El
año pasado, cantamos “cumpleaños feliz” con 20,000 personas
cantando “Feliz cumpleaños, querido Movilh”. Ninguno de nosotros
vive del movimiento homosexual, yo, por ejemplo, soy consultor en
prevención en el consumo de drogas.
A
pesar de que tenemos 16 años, recientemente en febrero de este año
acabamos de inaugurar una casa que ahora es nuestra. Una casa que nos
cedió el gobierno a través del Ministerio de Bienes Nacionales; una
casa de unos 300 metros cuadrados que estaba completamente destruida y
pasamos tres años en repararla. Nosotros demolimos y nosotros
reconstruimos. Cuando la gente nos mira de fuera piensa, primero, que
somos una cantidad enorme de activistas, piensan que tenemos un fajo de
dinero, lo que es falso, lo único es que hemos logrado desarrollar
capacidad política de manera eficiente. Tenemos una relación política
desde la extrema derecha hasta la izquierda reglamentaria. A diferencia
de la izquierda social-demócrata, la izquierda reglamentaria ha
intentado en varias ocasiones utilizar nuestro tema para su propio
molino. Nosotros hemos dicho que la lucha política la hicimos nosotros,
no ningún partido político.
Al
Movilh puede ingresar personas de derecha, centro e izquierda, de las
Comunidades GLBT lo mismo que heterosexuales, siempre y cuando compartan
la estrategia política y los valores del grupo. Nosotros creemos que el
movimiento homosexual no es apolítico pero sí tiene que ser no
partidaria. No podemos entregar nuestra lucha a un partido político. No
pueden tenerse logros sólo con negociaciones entre cuatro paredes.
Sitio
oficial de Movilh: www.movilh.cl
Ideas y datos. Gran interés y participación de la
concurrencia. Una Cafetería Tercera Llamada llena y unos invitados de
lujo. A Movilh, siguió la participación mensual sobre Masculinidades.
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