| Adam Sandler y Kevin James en el
estreno de Los declaro marido y Larry en México:
La Alfombra Rosa en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México
Ciudad de México, 28 de septiembre ( ©
Agustin Villalpando/Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge/Enkidu; fotos
© Enkidu): Luego de dar un par de vueltas por la calle, sitiada por una
alfombra de color rosa, recibimos las acreditaciones de prensa. Por lo
que habíamos leído en los correos de invitación, ésta acreditación
serviría para ingresar a ver la película y por eso debíamos llegar a
las 18:00 Hrs. para una película que iniciaría a las 20:00 Hrs.
En teoría, Paramount había dividido el espacio entre
la sección de fotógrafos y la de camarógrafos, por lo que como yo no
tengo mas que mi grabadora me permitieron estar cerca de las cámaras de
TV, pero como a dos espacios de ellas; prácticamente en la entrada.
La conducción de la Alfombra Rosa fue deplorable.
Monserrat Olivier, de las Hijas de la Madre Tierra, estuvo moderada con
un vestido y una figura espectaculares, mientras que Yolanda Andrade venía
saliendo de hacer las compras con sus hijos y de recojer al perro porque
no le dió tiempo de siquiera ponerse una falda, un pantalón de vestir,
unos jeans de diseñador y en playera negra, digna del mejor
ferrocarrilero o uniforme usual en El Bazar del Chopo. De Monserrat se
agradece al igual que su sonrisa, su voz y su presencia; sin embargo, no
le ayudaba, en absoluto, la aparición de Yolandita quien realizaba
acotaciones, preguntas y comentarios que seguramente le parecían
divertidos, pero eran más bien vulgares, rayando en la grosería.
Yolandita es tan mala conductora que ni siquiera con un público cautivo,
dentro de la sala, antes de empezar la función, quiso hacer una porra,
sin decir a quíen, a Sandler, a James, a la película o... tal vez a
ella misma... Por supuesto, el público no le respondió y ella acabo
riendo sola de si misma.

Kevin James
charlando con Agustin Villalpando de Enkidu Magazine en la Alfombra
Roja el 27 de septiembre de 2007 (Foto: Enkidu).
Impresiona que cuando ambas conductoras se encontraban
en la Alfombra Rosa carecieran de un guión escrito mínimo básico.
Supongo que las dejaron ser ellas mismas –no creo que alguien con
experiencia escritural hubiese sido capaz de destrozar al idioma
castellano con la sutileza de un hipopótamo como, sobre todo, Yolanda-.
A modo de ejemplo, en lugar de preguntar sobre el proceso de producción
o sobre los demás actores, o sobre cómo se prepararon para interpretar
bomberos y para interpretar una pareja gay (y traducir en el momento,
pues no es lo mismo que tu entiendas la conversación a que
“recuerdes” que el sonido llega a población monolingue al
castellano). Ellas preguntaron a ambos actores las palabras que sabían
decir en español: “Hola”, fue una que ambos actores supieron, lo
mismo que “Adios” (como el buen Papa Juan Pablo II, ultra-conservador
pero con carisma, don de gentes y discursos en los más diversos idiomas,
como nahuatl y maya, por estas tierras americanas).
Bueno, pues resulta que en la sección de “¿Cuál
es su comida favorita cuando están en México?”, pues ellos ya habían
respondido que vienen con frecuencia a Cabo San Lucas, a Yolandita, en
su respuesta cerebral acelerada por la energía del momento y la
adrenalina (supongo), cuando Adam Sandler dice “Arroz con huevo”,
ella responde, insisto, en la rapidez de su ingenio y con toda
creatividad: “¿Arroz con popote?” –“Rice with straw”– fist
abusing of the fact that she had the microphone and then without
explaining that in Mexico “Arroz con popote” makes a reference to
the performance of oral sex to a penis. That is just the worst taste I
have ever witnessed. I wonder why she did not fully explained her own
words to Sandler. What would have been his reaction if he would have
known the hostess’ wordings? Primero abusando de tener el micrófono y
después, sin explicar que en México, ni siquiera en todos los lugares
de habla hispana, “Arroz con popote” hace referencia a realizar el
acto sexual oral a un pene. Esto es justo el peor gusto que yo haya
presenciado en mi vida adulta. En vivo y en directo.
Paramount debió tener nulos recursos porque
seguramente las señoritas costaron un dineral, lo mismo que la tecnología
del chicharito, que acabó siendo micrófono en mano cerca de los
actores (en la conferencia de prensa de la mañana), aquí, en una película
sobre “amistad” entre bomberos y sobre la Comunidad Gay, ni se invitó
al Honorable Cuerpo de Bomberos (o a lo mejor no quisieron asistir, no
he preguntado), ni estuvieron –salvo Monserrat y Guzmán- figuras de
las Comunidades Gay, Lésbica, Bisexual, Transgénero, Transexual,
Travesti. Si la distribuidora del film hubiese tenído un contacto mínimo
con las Comunidades GLBTTT, habría sabido que Horacio Franco habla un
perfecto inglés y que habría sido un conductor apasionante... Habríamos
podido tener a Pedro Kóminik conversando sobre el significado de la película...
Habríamos podido tener a Libertad o a Roshell, haciendo gala de su
belleza y de sus conocimientos en el área del mensaje de la película...
Habríamos podido tener, junto a Monserrat, a alguien que, de igual
manera fuese tan llamativa y que tal vez habrían cuestionado con
profesionalismo y dignidad preguntas sobre la película y no
desperdiciar el tiempo y el talento de dos profesionales que fueron
tratados como ignorantes de lo que hacen. ¿Por qué no Paramount invitó
a nuestra queridísima Super Biscocho, la mismísima Regina Orozco, para
conducir estos 30 minutos en lugar del perenne, vulgar e insípido blah,
blah, blah de Monserrat (la menos peor) y de la insufrible Yolandita? ¿A
lo mejor los ejecutivos de Paramount no han visto jamás programas como
“Desde Gayola”? ¿Por qué no invitaron a Alejandra Bogue?
Sólo cuatro personalidades mexicanas hicieron acto de
presencia. O al menos en sólo cuatro ocasiones las presentadoras
interrumpieron sus berreos, entre ellos el guapísimo y encantador Luis
Roberto Guzmán (¿por qué no lo invitaron a co-conducir con Monserrat?).
Nadie de las Comunidades GLBT... ni siquiera los que nombré como
posibles co-conductores con Monserrat. La otra, Yolandita, estaba más
preocupada por promocionarse, por salir en la foto y por dar
declaraciones múltiples así como por estar como lapa al lado de los
actores estadounidenses... (“aunque desde hace rato tengo la vejiga a
reventar”, había declarado unos diez minutos antes para evadir a
algunos medios y que finalmente comprendió que los medios estábamos ahí
para Sandler y James... no para ella).
Luego del alboroto y de haber recibido de parte de los
organizadores por medio de sus dos bomberos y una pareja como de
“invitados a la boda” –un él y una ella- que hicieron malabares y
gestos interesantes, nada extraordinario, recibimos un pastelito para
arrojar burbújas de jabón. Sin embargo, al concluir la pasarela, los
miembros de seguridad nos impidieron el paso para ingresar a la sala,
“porque el gafete de prensa no sirve para entrar”... Debido al
tiempo y a que no queríamos una confrontación innecesaria, decidimos
abusar de nuestras invitaciones que amablemente habíamos recibido de
José Antonio Escalante –nuestras buenas amigas Gilda Jara y Carolyn Köhler
habían ingresado tiempo antes con una de las invitaciones y nos habían
visto trabajando en la pantalla del cine- de manera que nos acercamos a
Edgar Chávez y le pedimos la otra invitación que habíamos cancelado,
creyendo que con las acreditaciones de prensa tendríamos el acceso.
Agradecemos, pues a Urban Fest y en particular a José Antonio Escalante
por las facilidades para que Enkidu Magazine cubriese, en su totalidad,
el evento de “Yo los declaro marido y... Larry”
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