| Penélope Cruz: "Llegar hasta aquí me parecía
algo imposible para alguien de mi clase social"
Madrid, 29/01/2007 (EFE).- Penélope Cruz, con el Goya en la mano y las
miras en el Oscar, comienza a disfrutar del empujón que le ha dado su
personaje de Raimunda en "Volver" y anuncia un nuevo rodaje con
Almodóvar, así como un rol protagonista en la adaptación de "El
animal moribundo", de Philip Roth, al lado de Ben Kingsley.
La actriz madrileña reconoce que gracias a "Volver" ha
llegado hasta donde le parecía "imposible" para alguien de su
"entorno y clase social" y desde que presentara la película en
mayo en el Festival de Cine de Cannes no ha parado de recibir alegrías y
reconocimientos que podrían culminar con un histórico Oscar a la mejor
actriz el próximo 25 de febrero.
Pero Penélope, metida ya en la dinámica de una estrella de Hollywood,
tiene puesta la mirada en futuros proyectos y dio algunas pistas sobre
esta nueva etapa que inaugura tras el empujón que "Volver" ha
dado a su carrera: Ben Kingsley, Almodóvar y Woody Allen son el trío
estelar que encabeza la lista, además del inminente estreno de "Manolete",
al lado de Adrien Brody.
El cineasta manchego volverá a darle un papel protagonista en "La
piel que habito", la nueva, urbana, futurista y muy negra película
cuyo guión no necesita "leer para saber que es bueno" y que
recoge un proyecto de Almodóvar que en un principio fue anunciado bajo el
nombre de "Tarántula".
Además, para refrendar su afirmación de que tras interpretar a
Raimunda ha aumentado "la exigencia" de los papeles recibidos
por parte de Hollywood, explicó que ya ha dicho "sí" a la
adaptación cinematográfica de "El animal moribundo", de Philip
Roth, que le unirá en la pantalla a Ben Kingsley, ganador del Oscar por
"Gandhi".
Penélope interpretará en la película a Consuelo Castillo, una cubana
que mantiene una relación sentimental con un hombre mucho mayor que ella,
un personaje que "encantó" a la actriz madrileña cuando hace
cinco años leyó por primera vez la novela del autor premiado con el
Premio Pulitzer por "Pastoral americano", cuyo rodaje prepara
Philip Noyce.
Sobre los rumores de participación en una película de Woody Allen
comentó que no puede "decir nada", pero en ningún momento los
desmintió, algo que sí hizo con un posible proyecto con Mel Gibson, del
que reconoció no "haber oído nada al respecto".
Y para un futuro no inmediato, recordó que se estrenará como
productora con "Pasión India", novela de la que ha adquirido
sus derechos y que, en su versión para la gran pantalla, contará con la
producción de Fernando Trueba, con un rodaje en escenarios de España,
Francia e India.
Para la cinta, Penélope se reserva el papel principal -la bailarina
Anita Delgado, que acabó convertida en maharaní de Kapurtala-, pero
todavía no tiene un director elegido porque producir una película "es
un proceso muy largo".
"No le estoy dedicando el cien por cien de mi tiempo porque
simplemente no puedo", reconoce.
Penélope se muestra en todo momento cálida e infatigable con la
prensa y reconoce que, aunque está "sometida a mucha presión y a un
alto nivel de estrés", es "muy cabezona y todo esto hay que
disfrutarlo", así que, con jet lag y una agenda que le hace partir
para Los Ángeles enseguida y volver a Europa en menos de una semana para
asistir a los premios BAFTA de la Academia Británica, reconoce: "no
estoy cansada, todo esto es muy divertido y disfruto con cada sorpresa".
Disfruta también de "coincidir casi todos los días" con un
"maravilloso grupo de actrices" que le han "tocado como
compañeras" -no habla de rivales- en la 79 edición de los Oscar,
pero sigue considerando "muy fuerte" su candidatura como mejor
actriz por un papel hablado en castellano.
Además, este reconocimiento le ha llegado de la mano de Almodóvar, el
director que le "obsesionaba de pequeña" y que le hizo "buscar
un agente a los trece años", tras el impacto que le produjo ver en
el cine "Átame".
"Cada vez que recibo un premio, siempre me acuerdo del primer
casting al que fui, a los 16 años", explica la actriz de 32 años, y
añade que "son sueños que se van cumpliendo y nunca quiero perder
esa ilusión o los nervios al subir al escenario", como los que
mostró ayer, al borde de la lágrima por el segundo Goya de su carrera.
Por él, Penélope renunció a estar en la gala de los premios del
Sindicato de Actores en Hollywood por acudir a los Goya porque "aunque
todas las nominaciones y los premios te hagan mucha ilusión, el de casa
siempre es el premio más especial".
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