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La
Pasión según Tito en Restaurantito Punto y Aparte - Versión 2007
Ciudad
de México, 20 de abril (Agustin Villalpando/LIOWLB & Fotos ©
Enkidu): Una vez más, el velo de la noche acaricia la Ciudad de México.
La cita es a las 21:30 Hrs. en el corazón de la Zona Rosa. Cuando las
luces se apagan, aparecen los espíritus de la Cuaresma, quienes te
transportarán en viaje redondo del más acá al entonces bíblico –en
sus versiones “oficial”, “apócrifa” y “re-adaptada-a-México”.
Entrarás en contacto con seres piadosos que buscan explicar de manera
histórica, didáctica, estrambótica y asequible, en el mejor estilo de
cabaret, por medio de “La Pasión según Tito”, versión
2007. Obra que llega en momentos culminantes para el Estado laico y donde
algunos de los más grandes opositores al aborto, por ejemplo, como el
Cardenal católico romano Norberto Rivera son encubridores –se dice–
de pederastas.
| Una compañía
fresca y dinámica
Afortunado
quien visita este dechado de instrucción post-religiosa en la calle
de Amberes, donde se explican-aplican conceptos como “teatro
religioso” –herencia española en México–, “cuaresma” –los
cuarenta días que Jesus pasó en el desierto–, “apuéstales”
–porque los seguidores de Jesús más que apóstoles
“apostaban” antes de que sucedieran los milagros– y tantos
misterios más que, con buen humor, ironía fina y alguna que otra
leperada, puedes ver, escuchar y degustar (ya que puedes cenar,
beber y fumar) durante los más de 90 minutos de puesta. |
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| Una compañía
fresca y dinámica, integrada por Luis Esteban García (actor del
Centro Universitario de Teatro (CUT) –de la UNAM-), Blanca Loaria
(la Virgen de la Obra), Constantino Morán (también del CUT) y Tito
Vasconcelos. |
Tito Vasconcelos
en La Pasión según Tito - Versión 2007 (Fotos: Enkidu) |
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El
público es recibido por el Coro de Ex-Niños de Chalco,
quienes entonan una canción que habla sobre la “pobre gente...
pobre Dios...” pues tantos son asesinados en su nombre, tantos
son civilizados... pero inseguros.
Inicia,
pues, nuestra hostess de la noche, “Clarita”, una
secretaria que dice ser virgen [porque el sexo oral no cuenta...
¿o si?, afirma más que cuestiona, en su casta inocencia (sic)]
y quien nos invita a presenciar los “highlights” de la
Pasión de Jesús.
Milagros como
la Resurrección de Lázaro o la conversión del agua en vino, son
prácticamente re-vividos por los fieles protagonistas que indican
que la virgen María fue llevada al templo a los tres años y
durante diez sirvió prácticamente como criada hasta que, debido a
los cambios naturales del cuerpo, fue “impura” -en la tradición
judía- y por ello acabó al lado de Don José... (pero esa es otra
historia)... |
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Clarita (virgen,
porque
el sexo oral no cuenta...) |
El
agua se transforma en vino, mientras se nos explica la forma en que llegan
los seguidores de Jesús y cuán cercano se encontraba éste de su madre.
Se deja ver que los discípulos eran más bien misóginos y que en algún
momento pudieron tener relaciones Jesús y María Magdalena y/o Jesús y
Juan –el Más Querido... discípulo... claro está-.
Lulú/Magdalena
(Tito Vasconcelos) dice que Chucho... perdón, Jesús, era “alto,
hermoso, de pelo castaño y con ojos profundos, obscuros”. Luego
describe al vino que se sirvió en estas bodas, con un aroma “embriagador”,
de donde se obtuvo una buena fiesta (una celebración porque peda [borrachera,
N/Enkidu] es lo que hacen los pobres) y se asevera que tomar vino era algo
que Jesús y sus seguidores (incluyendo su madre) eran afectos. Por ello
es que incluso en la celebración eucarística, el vino forma parte nodal
del rito cristiano... “la sangre de Nuestro Señor”.
Pasa
la obra a la Etapa Pre-Dolorosa
Rafaello,
un chef de un restaurante de súper lujo deberá atender a dos grupos de
personajes importantísimos. Por un lado, el salón principal ha sido
reservado por Judas para 13 personas... todos hombres (así que Rafaello
está indeciso sobre la decoración para la despedida de soltero... ¿homosexual
o heterosexual?...), quienes están reunidos para algo que llaman la “Ultima
Cena”. Al mismo tiempo, en el otro salón se encuentran Liberales y
Ortodoxos, por un lado el Peje, Jesusa Rodríguez y Helena Poniatowska,
por otro Serrano Limón, Monseñor Norberto Rivera y otras personalidades,
quienes discutirán toda la noche sobre asuntos como pederastía, aborto,
libertad de expresión, etc...
Del
beso de Judas a su suicidio y todo porque eran “13 a la mesa...” mal
agüero...
Revisamos
entonces los siete pecados capitales. Entre la concurrencia hay ateos,
personas no católicas y siempre, siempre, alguien que conoce algunos
secretos de la lujuria, la gula, la soberbia, la avaricia, la ira, la
pereza y la envidia. Momento de interacción directa con el público, el
micrófono va de uno a otro lado del lugar. La memoria de l@s actor@s debe
estar al máximo para poder recordar los detalles más mínimos como quién
no cree en Dios o quién “no peca porque no es católico”.
Buenos momentos que mueven a risa franca por medio de diálogos claros y
sin pretensiones.
La
Etapa más importante, El Camino al Gólgota, es platicado desde la
perspectiva de las Marías, es decir, de cómo la Madre se enteró de lo
que ocurría con su hijo, mientras iba de compras y se encuentran con
Magdalena y a punto de irse a cenar juntas, entre chacota y con datos
tomados de las versiones mencionadas de la Biblia, el relato busca resumir
una tragedia cuando le revelan a la Madre del Creador lo ocurrido en el Gólgota.
Tras
el drama vuelve el Coro de ExNiños de Chalco, quienes interpretan una
canción de cierre, donde hay muchas preguntas “¿Qué clase de hombres
siguen siendo los cristianos? Apuleyo... todo es nulo.../ ¿De qué les ha
servido la Histórica, la Peripatética y la Académica? / Parece que
matar les da placer...¿Qué clase de hombres somos los humanos?” y se
dedica la obra a todas las víctimas por causa de Dios o de las religiones,
a quienes han perdido la vida por esta insensibilidad “cristiana”.
Especial
mención corresponde a un joven intérprete, quien llega media hora antes
del show, alista su instrumento y lleva la tarea titánica de seguir, paso
a paso, el desarrollo de la obra dando los efectos especiales, acotando
con música y sonidos, proporcionando fondos musicales y aplicando su
maestría a los chistes, las ironías, los momentos de re-cogimiento y de
cuestionamiento, así como, por supuesto, a las canciones que se
interpretan. Un verdadero “Mariachi Yamaha 2007”, la presencia del
Maestro Alejandro Muraina enriquece y completa La Pasión Según Tito.
Finalmente,
Tito Vasconcelos invitó al público a re-conocer a Robertha,
La Voz del Amor, una cantante peruana con una gran voz y quien actuó
en México junto a, por ejemplo, Mauricio Garcés. Los shows son los
viernes y sábado a las 22:00 Hrs. en RestauranTito Punto y Aparte.
La
Pasión Según Tito,
miércoles y jueves. RestauranTito Punto y Aparte, Amberes 62, Zona Rosa
(tel. 5533 54 42).^
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