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Ciudad
de México a 4 de agosto de 2007.
Papa
Benedicto XVI
Palacio
Apostólico
00120,
Ciudad del Vaticano
benedictoxvi@vatican.va
Sume
Pontifice:
Los
abajo firmantes, considerando que el Estado de la Ciudad del Vaticano
nació luego del Tratado de Letrán signado entre la Santa Sede e Italia
(1929), ratificado el 7 de junio del mismo año,
con lo que se reconoce a El Vaticano como Ente soberano de derecho público
internacional, y que, al mismo tiempo, el Estado de la Ciudad del
Vaticano tiene, como forma de gobierno la monarquía absoluta, con
plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial en la persona del Sumo
Pontífice, nos dirigimos a Usted como ciudadanos en pleno uso de
nuestros derechos para manifestar lo siguiente:
En
la actualidad, los Derechos Humanos son piedra fundamental de las
relaciones internacionales, pues vemos con horror, vergüenza e
impotencia cómo se realizan ejecuciones públicas en países como Irán,
un Estado soberano; se mantiene la pena de muerte en países como
Estados Unidos, otro Estado soberano; mientras que el Estado Vaticano
parece no ocuparse de éstas situaciones, considerando la influencia y
la fuerza moral dentro de la Comunidad Internacional, pues mantiene
relaciones diplomáticas con 176 Estados soberanos, incluyendo los
Estados Unidos Mexicanos.
El
Estado de la Ciudad del Vaticano debería, de la misma forma, respetar
la soberanía de otros Estados soberanos, pues en particular en los países
más pobres de América Latina y Africa, la Iglesia Católica Romana
continúa enfrentándose, de manera velada o abierta, a políticas de
salud pública que buscan combatir la marginación, la pobreza y las
características que posibilitan la permanencia de numerosos grupos
vulnerabilizados.
El
Estado de la Ciudad del Vaticano tiene la responsabilidad global,
entendemos, de promover sus intereses como cualquier otro Estado en este
planeta; sin embargo, resultan alarmante las declaraciones, los actos,
la manipulación que una comunidad religiosa como la suya, realiza en países
como México, un Estado laico que no participa en las decisiones legas
ni teologales del Estado de la Ciudad del Vaticano, por lo que
solicitamos, encarecidamente, al monarca absoluto del Estado de la
Ciudad del Vaticano que instruya a los miembros de su comunidad
religiosa para que permitan avanzar las decisiones políticas en países
donde sus poblaciones han considerado importante mantener una separación
entre las instituciones religiosas y las instituciones públicas.
El
Estado de la Ciudad del Vaticano debe mostrar dignidad, respeto y a
manera de llamar su atención, enviamos los siguientes 10 Mandamientos,
provenientes de la Sociedad Civil Gay, Lésbica, Bisexual, Transgénero,
Transexual, Travesti, Poliamorosa, Asexual & Heterosexual, de la
Ciudad de México.
Sin
más, quedamos de Usted, las organizaciones: Alpsi, Caipaj, Diversum México,
Enkidu Magazine, Foro de Hombres Gay, Las Meras Efímeras, Musas de
Metal - Grupo de Mujeres Gay, Foro Sol y Arcoiris, OpciónBi y los abajo firmantes:
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