| Posible cisma anglicano por la ordenación de obispos
gays
CHICAGO, Estados Unidos, 21/06/2006(AFP) - La Iglesia Episcopal, rama
estadounidense de la Iglesia Anglicana, rechazó una moratoria temporal
sobre la ordenación de obispos homosexuales, aumentando el riesgo de
cisma en la comunidad anglicana global.
Los delegados de la Iglesia Episcopal estadounidense rechazaron la
moción dos días después de elegir a la primera mujer obispo como líder
de la institución, decisión que ya generó preocupación en el resto del
movimiento anglicano.
La mayoría de las ramas de la Iglesia Anglicana en el mundo se
resisten al nombramiento de mujeres como obispos y se oponen a la
homosexualidad. Muchas restringieron, o incluso rompieron, sus vínculos
con la Iglesia Episcopal estadounidense después del nombramiento del
primer obispo homosexual en 2003.
Los responsables internacionales de la Iglesia Anglicana advirtieron,
antes de la votación del martes, del riesgo de un cisma en su seno si la
rama estadounidense no imponía una moratoria sobre la ordenación de
obispos gay, hasta que la comunidad anglicana en su conjunto llegara a un
consenso sobre el tema.
Pero el lunes los líderes de la Iglesia Episcopal, reunidos en
Columbus, Ohio (norte), no lograron siquiera emitir una resolución de
disculpa sobre el espinoso asunto, ni tampoco sobre el rito para bendecir
uniones entre personas del mismo sexo.
La elección de la obispo de Nevada, Katharine Jefferts Schori, de 52
años, como pastora en jefe y Primada de la Iglesia Episcopal, fue
interpretada por algunos observadores como una potencial provocación.
"Para la comunidad anglicana en el mundo, esta elección revela el
menosprecio y la falta de sensibilidad de la Iglesia Episcopal respecto a
la dirección actual de nuestro movimiento mundial", declaró Robert
Duncan, obispo de Pittsburgh e integrante del ala conservadora en la
Iglesia Episcopal.
La elección de Jefferts Schori será particularmente difícil para las
tres diócesis estadounidenses que no ordenan mujeres, agregó en un
comunicado.
La nueva jefa de los episcopales, integrante del ala liberal de la
Iglesia, no sólo respaldó en 2003 la elección del primer obispo
abiertamente homosexual, Gene Robinson, en la diócesis de New Hampshire (noreste),
sino que también apoya que la Iglesia bendiga los matrimonios
homosexuales.
El lunes, Jefferts Schori declaró que la homosexualidad no es un
pecado y destacó que la Biblia no debía interpretarse literalmente.
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