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Otro golpe para Bush
y Blair en Berlín
Por Clive Freeman
BERLIN, 20/02/2006 (IPS) - El Festival Internacional de Cine de Berlín
reflejó en su 56 edición, como es habitual, las convulsiones de la política
mundial. Un ejemplo de eso fue la consagración de Michael Winterbottom y
Matt Whitecross como mejores directores por "The Road to Guantánamo".
La película de los realizadores británicos había causado en su estreno
una gran impresión entre los críticos, así como la más animada de las
conferencias de prensa celebradas en el marco del festival de 10 días,
conocido popularmente como Berlinale.
El filme de Winterbottom y Whitecross narra la odisea de tres jóvenes
británicos de origen pakistaní, uno de ellos hoy presumiblemente muerto,
quienes en 2001 viajaban a un poblado de la provincia de Punjab.
Uno de los muchachos, Asif Iqbal, planeaba casarse allí con una novia
elegida por su madre. Los tres se reunieron en la ciudad pakistaní de
Karachi poco antes de la boda.
Pero cambiaron sus planes para dirigirse a Afganistán, poco después de
iniciados los bombardeos de Estados Unidos en respuesta a los atentados
que el 11 de septiembre de 2001 dejaron 3.000 muertos en Nueva York y
Washington. Su intención era ayudar a las víctimas de la guerra.
Pronto, los tres muchachos naturales de Tipton, cerca de la ciudad inglesa
de Birmingham, se dieron cuenta de la inutilidad de sus acciones, pero
también de la imposibilidad de regresar a Pakistán.
Pasó muy poco hasta que fueron capturados por la coalición internacional
encabezada por Estados Unidos e introducidos en un contenedor que terminó
ametrallado por las milicias de la Alianza del Norte, colaboradora de los
invasores. Muchos de los que estaban allí murieron.
Rhuhel Ahmed, Asif Iqbal y Shafiq Rasul sobrevivieron, y luego fueron
golpeados y sometidos a diversos abusos antes de ser despachados a la base
naval estadounidense en Guantánamo, Cuba. Allí permanecieron dos años,
hasta que recuperaron la libertad y regresaron a Gran Bretaña.
La película de Winterbottom y Whitecross, buena parte de la cual fue
rodada en Irán, alterna comentarios de los tres jóvenes con
reconstrucciones cinematográficas de la pesadilla que sufrieron.
Constituye así una acusación contra quienes dirigen y operan la prisión
de Guantánamo.
Al mismo tiempo que "The Road to Guantanamo" ("El camino a
Guantánamo") era aplaudida en Berlín, el presidente estadounidense
George W. Bush y el primer ministro británico Tony Blair recibían el
devastador informe de un comité investigador de la ONU, que exigía el
cierre de la prisión y la libertad o juzgamiento en Estados Unidos de sus
500 detenidos.
Dos de las víctimas de la guerra contra el terror participaron junto con
Winterbottom en la conferencia de prensa posterior a la exhibición del
filme, y luego subieron al estrado, invitados por el director, cuando se
asignaron los premios Oso de Plata de la Berlinale.
"Después de que nos liberaron nos resultaba difícil dormir, pues no
dejábamos de escuchar los soldados golpeando las celdas con palos. Los
escuchábamos en nuestra mente a nuestras espaldas, y despertábamos
sudando y asustados", recordó Sharik Rasul.
"Pero debemos empezar a vivir nuestra vida. No podemos olvidarnos de
lo que sucedió. Nunca me olvidaré lo que sufrí, y pienso en lo que aún
sufra mucha gente", afirmó.
"Sabemos que la gente que conocimos en Guantánamo es inocente. No
hicieron nada equivocado. Algunos británicos aún están allí y
conocemos a sus familiares, que nos preguntan cosas que no podemos
contestarles", añadió.
Todo lo que los familiares de los prisioneros desean saber es cuándo serán
liberados. "Eso es lo que les resulta más difícil, ver a sus hijos
sin poder hacer nada por ellos. Quizás el filme ayude a que el mundo sepa
lo que sucede el Guantánamo y que también ayude en la liberación de los
prisioneros", sostuvo el joven.
Consultado sobre la combinación en "The Road to Guantanamo" de
técnicas de documental y de cinematografía de ficción, Winterbotton
contestó: "Queríamos encontrar la mejor manera, y también la más
simple, de narrar la historia de Rhuhel, Asif y Shafiq."
Eso implicó incluir a los jóvenes hablando por sí mismos ante la
pantalla, explicó. "Pero al mismo tiempo, queríamos mostrar lo que
ellos pasaron desde su punto de vista", indicó.
Interrogado sobre la reacción de Blair ante la película, Winterbottom se
encogió de hombros y respondió: "No la sé, y realmente no me
interesa." (FIN/2006)
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