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Camino a la equidad
con viento a favor
Por Lowana Veal
REYKJAVIK, 27/10/2005 (IPS) - Las mujeres de Islandia, un país
envidiado por defensores de la equidad de género de otras partes del
mundo, no abandonan la lucha: vuelven a salir a la calle para exigir
igualdad de salario con los hombres.
Islandia se ubica segunda entre los países del mundo por su alto
desarrollo humano, según la medición anual de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), y tercera de acuerdo con el índice de desarrollo
respecto del género, detrás de Noruega y Australia.
A pesar de sus envidiables indicadores en la materia, las mujeres de
Islandia volvieron a manifestarse, 30 años después de una histórica
huelga de un día que paralizó el país en 1975, firmes en su demanda de
equidad salarial con los hombres.
El 24 de octubre de 1975, 25.000 mujeres islandesas atrajeron la atención
mundial al abandonar sus hogares y lugares de trabajo para ir a la huelga.
Durante dos horas ocuparon el centro de Reykjavik. Fue, posiblemente, el
mayor acto político realizado hasta entonces en Islandia.
Las islandesas regresaron a las calles esta semana. Pero esta vez fueron más:
50.000 solo en Reykjavik y casi 10.000 en otras poblaciones del país. La
convocatoria fue muy superior a la esperada por las organizadoras, más
aun si se considera que este país tiene 292.000 habitantes.
La masividad de la movilización fue evidente en los autobuses desbordados
--habitualmente casi vacíos-- y en las largas colas de vehículos en las
calles, así como en las olas humanas que se dirigían a pie al centro de
la ciudad.
Las mujeres marcharon, cantaron y entonaron consignas, hicieron ruido con
cacerolas y sartenes y escucharon discursos y canciones. Algunas portaban
carteles que rezaban, entre otras frases, "Cuidar niños es trabajo",
"No soy 65 por ciento de una persona" y "Iguales derechos".
El sitio donde tuvo lugar la manifestación del lunes, con capacidad para
alrededor de 7.000 personas, fue desbordado por la concurrencia de mujeres.
Pero los altoparlantes ubicados en las áreas periféricas permitieron que
al menos algunas escucharan los discursos.
También asistieron algunos hombres, la mayoría en compañía de sus
familias. Según las mujeres que vivieron las dos huelgas, la proporción
de hombres en 2005 fue notoriamente mayor que la de 1975.
"Creo que hace 30 años los hombres se sentían, de algún modo,
amenazados, pero afortunadamente el ánimo ha cambiado", dijo María
Kristmanns, una de las manifestantes.
En Islandia, a iguales horas de trabajo, años de experiencia y nivel
educativo, los salarios de las mujeres constituyen 72 por ciento de los de
los hombres y el ingreso femenino promedio equivale apenas a 64,15 por
ciento del masculino.
En promedio, si las mujeres recibieran el mismo salario que los hombres y
la jornada laboral fuera de nueve de la mañana a cinco de la tarde, ellos
habrían ganado su sueldo a las 14:08.
Por lo tanto, las mujeres dejaron el lunes de trabajar a esa hora.
Las organizadoras dijeron que, observando el cuadro global y no solo los
aspectos salariales, se debe tener en cuenta las diferencias en el pago de
trabajos tradicionalmente desempeñados por hombres o por mujeres.
Como en la huelga de 1975, el objetivo fue mostrar deel valor de las
mujeres en la fuerza laboral de la economía islandesa.
Además, las responsabilidades familiares y la desigual división del
trabajo doméstico --del cual las mujeres son responsables de 80 por
ciento-- perjudican el potencial y las oportunidades de las mujeres en el
mercado laboral.
Si las mujeres se casan o tienen hijos, su ingreso real se reduce,
mientras que a los hombres les sucede lo contrario.
Por otra parte, las organizadoras de la manifestación mencionaron en su
plataforma la violencia doméstica, el uso de imágenes de cuerpos
femeninos en publicidad, el desigual estatus de las mujeres en la sociedad,
los negocios y la política.
Para que la huelga del lunes fuera exitosa, el apoyo de los sindicatos fue
esencial. Y muchos de ellos respaldaron la acción. En los días previos,
grandes empleadores y sindicatos publicaron avisos a página entera en la
prensa en apoyo a la manifestación.
Se permitió a las mujeres faltar para asistir a la manifestación, e
incluso algunos los lugares de trabajo cerraron completamente a las 14:08,
especialmente aquellos donde las mujeres representan la mayoría de los
empleados.
¿La condición de las mujeres en Islandia es mejor hoy que hace 30 años?
La respuesta de las manifesantes pareció ser: en general sí, pero todavía
no es suficiente.
"En 1976 se aprobó una ley sobre igualdad de derechos como
consecuencia de la primera huelga. Más mujeres tienen hoy título
universitario. Las guarderías han mejorado, facilitando el trabajo de las
mujeres", dijo a IPS Edda Jonsdottir, una de las organizadoras.
"Más mujeres trabajan: 83 por ciento, que representan 49,5 por
ciento de la fuerza laboral", dijo. "El porcentaje de mujeres
que trabajan en Islandia es el más alto de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)", bloque que incluye
entre sus 30 miembros todas las economías industrializadas.
"Pero la mayoría de las mujeres todavía se desempeñan en trabajos
mal pagado, tales como el cuidado de personas y la enseñanza", agregó
Jonsdottir.
"La primera huelga de mujeres marcó un giro en el problema de la
igualdad de género en Islandia. Es posible hablar de un antes y un después
de la huelga", dijo la escritora Steinunn Johannesdottir al diario
Morgunbladid.
"Por ejemplo, después de la manifestación se fundó el Partido
Alianza de Mujeres. Vigdis Finnbogadottir fue elegida presidenta de
Islandia (1980-1996) y la participación de las mujeres en el parlamento
aumentó significativamente", afirmó.
Actualmente, las islandesas ocupan 33 por ciento de los escaños
parlamentarios.
Con respecto al futuro, la Alcaldía de Reykjavik y el Ministerio de
Asuntos Sociales ya prometieron examinar el problema de género en materia
de salarios.
Más allá de eso, la posibilidad de que cada 10 años se realice una
huelga de estas características recordará a los islandeses cuál es el
papel de la mujer en la economía. ( (FIN/2005)
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