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ETA y violencia siguen
en País Vasco
Por Tito Drago
MADRID, 15/08/2005 (IPS) - La ciudad de San Sebastián fue el último
escenario donde el grupo terrorista ETA y su brazo político, Batasuna,
testimoniaron que la violencia se mantiene en el País Vasco, pese al diálogo
con condiciones ofrecido por el gobierno español del socialista José
Luis Rodríguez Zapatero.
El Congreso de los Diputados, la cámara alta de España, aprobó el 17 de
mayo el diálogo con ETA (Patria Vasca y Libertad en vascuence) propuesto
por Zapatero, con la condición expresa de que antes esa organización
declarara el abandono de la lucha violenta y entregase las armas y
explosivos en su poder.
Los incidentes ocurridos en el marco de la manifestación de la víspera
en San Sebastián, la capital de la septentrional provincia vasca de Guipúzcoa,
y las referencias a ello realizadas este lunes por los convocantes de la
marcha y por los principales partidos políticos parecen mostrar que ETA
no está dispuesta a cumplir con esa condición.
El gobierno autónomo del País Vasco, conformado por una coalición del
moderado Partido Nacionalista Vasco (PNV) y de Izquierda Unida, desautorizó
la convocatoria de Batasuna de una manifestación para el domingo, que de
todos modos realizó bajo el lema "Ahora el pueblo, ahora la paz”.
Portavoces de Batasuna, el grupo político ilegalizado en 2002, habían
advertido el viernes que habría incidentes si actuaba la Ertzainza, el
cuerpo policial dependiente del gobierno autónomo y a cuyo cargo están
las tareas de seguridad en el ámbito de esa Comunidad, una de las 17 que
integran España.
Parte de la manifestación se realizó sin incidentes, pero otra parte fue
escenario de enfrentamientos entre grupos de manifestantes y la Ertzainza,
cuando ésta trató de evitar actos vandálicos, además de agresiones
contra nacionalistas moderados.
Al final hubo siete personas detenidas y una cincuentena de heridos, 10 de
ellos todavía bajo atención médica. La mayor parte de los afectados son
turistas que estaban al margen de las manifestaciones y que llegaron a San
Sebastián para las fiestas de la Semana Grande, abundante en ferias,
celebraciones y actos culturales.
Joseba Álvarez, dirigente de Batasuna, dijo este lunes que "lo de
ayer fue un desastre" y que en el lugar de la ciudad donde se
reunieron primero y no hubo incidentes fue porque "no estaba la
Ertzaintza”.
Añadió que le parece "un escándalo que a estas alturas, cuando se
quiere hacer una manifestación en defensa de un proceso de paz, al día
siguiente tengamos que estar hablando de heridos, detenidos y aporreados".
Tanto el coordinador del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
en el Congreso de Diputados, Diego López Garrido, como la presidenta en
el País Vasco del Partido Popular, María San Gil, reclamaron a la Fiscalía
General de la Nación que tome cartas en el asunto y, por lo tanto,
reclame el enjuiciamiento de los responsables de la manifestación.
Otros actos protagonizados por los batasunos en San Sebastián ilustraron
su apoyo a la acción armada de ETA. En la mañana del domingo, horas
antes de la manifestación, los dirigentes partidarios presidieron un acto
fúnebre durante el que se arrojaron al mar las cenizas de un etarra
muerto en un accidente en Francia cuando huía de la policía de ese país.
Allí los reunidos dieron gritos a favor de ETA. Momentos después se
dirigieron a otro lugar de la ciudad donde homenajearon a la ikurriña, la
bandera del País Vasco, exhibieron un cartel con el lema "Stop al
fascismo. Ikurriña, nuestra bandera", y minutos después cuatro
encapuchados quemaron una bandera española y una francesa, en el centro
de la Plaza de la Constitución.
También grupos pro batasuna se manifestaron por San Sebastián y al
encontrarse con miembros del PNV los abuchearon y tildaron de "españoles”,
que para los nacionalistas es considerado un insulto.
Refiriéndose a la quema de contenedores de basura realizadas el domingo
por cuatro encapuchados durante la manifestación, fuentes de la Ertzainza
señalaron que han comprobado más de 30 ataques de violencia callejera en
sólo cinco días. Aseguraron que el único grupo que las promueve es el
brazo político de ETA.
Las mismas fuentes coinciden con las del Ministerio del Interior de España
en que ETA está sumamente debilitada y que precisamente por eso alienta
la violencia callejera y coloca bombas, previendo que tarde o temprano
tendrá que abandonar las armas y sentarse a negociar.
Teniendo en cuenta que en toda España, incluido el País Vasco, existe la
democracia y la libertad de expresión y de organización, fuentes
gubernamentales indicaron que la eventual negociación con ETA, "si
previamente deja las armas”, tiene que ver con el futuro de sus presos,
los activistas con orden judicial de captura y los exiliados. Pero que en
ningún caso se pondrían sobre la mesa de diálogo condiciones políticas.
ETA, por el contrario, pretende que se debata sobre sus demandas de
independencia del territorio vasco, al que entiende integrado por las tres
provincias que forman el País Vasco, más la Comunidad Autónoma de
Navarra y tres departamentos franceses. (FIN/2005)
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