La Ley de Parejas del Mismo Sexo,
Derechos Civiles y el Matrimonio en la Comunidad GLBTT: Tema del Show de
Rocío 11 de marzo de 2005
“Tenemos que exigir se nos brinden derechos de visitación a
hospitales, acompañados con la toma de decisiones que se hagan sobre
nuestro ser querido. Exigimos protección en leyes de herencia,
beneficios marginales en el trabajo, derechos de adopción,
reconocimiento de nuestros derechos civiles, nuestras uniones, sean a
través del matrimonio o de uniones civiles, y cada una de 1,200 leyes
que nos han tratado de convertir en parias, cuando somos, en gran
mayoría, personas profesionales que contribuímos diariamente al
beneficio de nuestra sociedad.”
Espléndidamente felices, llenos de energía positiva y con un grado
altísimo de continuar la lucha son algunos de los sentimientos que
tuvimos el viernes 11 de marzo de 2005 cuando participamos en un panel
sobre la temática de las leyes de parejas del mismo sexo en el Show
de Rocío en Telemundo, Miami, Florida.
Este tipo de programa, difícil de coordinar y muy especial por
la renuencia que por años las cadenas televisivas han tenido para
cubrirlos, puede quedar de una de dos maneras: o un rotundo fracaso, o
un tremendo éxito.
Si analizamos objetivamente la reacción de los productores, nuestra
anfitriona Rocío, los técnicos, las maquillistas y todos los
asistentes, y a ello sumamos un público sumamente positivo que nos
apoyó durante toda la entrevista, tenemos que afirmar, sin lugar a
dudas que la segunda opción, la del éxito, fue el resultado...
Tuvimos, (la producción nos dijo que la cadena les había hecho
hacerlo), un señor de nombre Jefferson como contraparte. Sin embargo,
el trabajo, la dedicación de la pareja lesbiana de María Cora y Ana
Lazo, de la ciudad de San Francisco, (uno de los 4,000 matrimonios
anulados por la decisión de la corte de San Francisco), en
California, unidas al apoyo del Editor de la Revista Ambiente, el Sr.
Ron Brenesky, y la falta de argumentos válidos a los planteamientos
que les hicimos (Anselmo Fonseca y este servidor), anularon cada uno
de los puntos traídos por el pelo que hizo nuestra contraparte en su
presentación.
Jefferson (cuyo apellido freudianamente olvidé), argumentó que si se
iba a hablar de derechos civiles, ya pronto las niñas preñadas
precozmente se iban a organizar, a lo cual le contesté que ese tipo
de argumentación no venía al caso ya que la responsabilidad de
educar a esas niñas le correspondía a los matrimonios que él estaba
defendiendo, y que obviamente habían fracasado.
Nuestra anfitriona, Rocío Sánchez Azuara, hizo dotes de su nombre y
reputación con su trato hacia nosotros, lleno de respeto, defendiendo
valientemente nuestros planteamientos. Asimismo el Sr. Javier Echevarría,
Productor de la Cadena NBC se mantuvo atento a nuestro bienestar y
quedó sumamente complacido con el programa grabado que irá al aire
prontamente.
Hablamos de nuestras relaciones con nuestros vecinos, con nuestras
familias, si hemos sido discriminados, y hasta del gallito y las
gallinas que nuestros vecinos alimentan cuando salimos de viaje a
hacer este tipo de presentación.
Ana Lazo dijo sentirse criminalizada, ella arquitecto de profesión,
dijo que hasta los criminales tienen más derechos que nosotros hoy día.
Al comienzo percibimos algo de tensión entre el público que nos
observaba detenidamente, pero hubo un momento cuando invitamos a
nuestra contraparte a unirnos para combatir los verdaderos males
que nos aquejan, momento en el cual nos convertimos en seres
inclusivos y unitarios, cuando se sintió la aceptación de parte de
los allí presentes. Después todo continuó de forma placentera y
educativa, propósito esencial de nuestra visita al espectáculo que
recién se inauguró este pasado mes de enero.
Una vez más, concluída este incursión en la defensa de nuestros
derechos civiles, nos hemos dado cuenta de que tenemos que lanzarnos a
la calle y a los medios a predicar la irracionabilidad de que existen
hoy 1,200 leyes federales que protegen a las parejas heterosexuales
pero que a nuestra comunidad GLBTT, que paga impuestos y produce igual
que cualquier hijo o hija de vecino, se nos discrimina por nuestra
orientación sexual.
Tenemos que exigir se nos brinden derechos de visitación a hospitales,
acompañados con la toma de decisiones que se hagan sobre nuestro ser
querido. Exigimos protección en leyes de herencia, beneficios
marginales en el trabajo, derechos de adopción, reconocimiento de
nuestros derechos civiles, nuestras uniones, sean a través del
matrimonio o de uniones civiles, y cada una de esas 1,200 leyes que
nos han tratado de convertir en parias, cuando somos en gran mayoría
personas profesionales que contribuímos diariamente al beneficio de
nuestra sociedad.
Hay muchos males que tenemos que enfrentar. Los fundamentalistas están
tan abstraídos y perdidos luchando en contra nuestra que pierden
energías que bien pudieran utilizar tratando de mejorar la calidad de
vida de toda la comunidad, creando una sociedad justa, sin discrimen,
estigmas o prejuicios...
¿Por qué están tan empecinados en atacarnos cuando, primero: lo único
que nosotros queremos es tener los mismos derechos que miles disfrutan
y segundo: que nos dejen querernos en paz?
Por último queremos agradecer a todos y todas aquellos que pusieron
su grano de arena para que se haga justicia. ¡Bravo por tan excelente
demostración de civismo!
Muchas gracias.
Nota: El autor es defensor de los derechos de las PVVIH/SIDA y de los
derechos humanos en general en San Juan, Puerto Rico. Para comentarios
favor de escribirle a: jfcolon062@aol.com
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