LOS
DERECHOS DE AUTOR ¿DERECHOS LGBT?
“¡Esos no son
modos!” – Doña Juana de chiquita
Por Su Caótica
Majestad Doña Juana La Loca
Dedicada a Su
Alteza Imperial La Princesa del Pabellón de los Bambúes
Hace unas semanas el secre de su
maje –nótese la redacción- le comentó indignado que algunos amigos le
habían felicitado su participación en Homopolis; el secre no había dado
autorización alguna para que se reprodujera su artículo de Tom de Finlandia (TOM
DE FINLANDIA EL IMAGINARIO
DE LA MASCULINIDAD RUDA); sin embargo esta revista la había reproducido de una pagina
web argentina llamada Sentido G
– quienes además han reproducido sin autorización material de Enkidu Magazine (Carta al Editor de SentidoG)
y de Gaby Flores -. Acto seguido, el secre mandó un correo a Gabriel
Oviedo, director de la página, del cual sigue esperando una respuesta y
entabló pláticas con Enrique Gómez de Homópolis.
Enrique Gómez a su vez le contestó
que no estaban enterados de esta situación y que al tener convenios con Sentido G, no vieron la necesidad
de cotejar el permiso del autor y que además ellos no tenían alguna
partida para colaboradores, pues lo que llegan a cobrar de publicidad se
gasta en la misma producción de la revista, llegando al acuerdo de que
esto no volvería a suceder. Hace poco Doña Juana tuvo un disgusto
parecido con Anodis, quienes
además de reproducir EL
VAMPIRO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO, sin autorización de Enkidu o de su Maje; lo mutilaron y se han negado a darle el crédito
correspondiente por que “su ética” no se los permite. Doña Juana
esta molesta y fúrica ¡Y retiemble en su centro la tierra!
Pero no sólo los articulistas
sufren de este tipo de abusos, el joven fotógrafo Oscar Morales reveló a
su Gratzosa que la revista Ser Gay
en más de una ocasión ha reproducido sus fotografías sin darle siquiera
el crédito, Oscar entiende lo difícil que es encontrar modelos para las
revistas, pero lo único que pedía era su crédito como fotógrafo. Hasta
aquí veríamos que de alguna manera las revistas gays directa o
indirectamente han estado inmiscuidas en violaciones a los derechos de
autor; tomando en cuenta que, según el Convenio de Berna no es necesario
declarar una obra o indicar que está protegida para gozar de derechos de
autor en los países signatarios del Convenio ya que la propiedad Intelectual de una obra literaria, artística, o científica
corresponde al autor por el solo hecho de su creación México firmo
este convenio el 11 de junio de 1967.
Sin embargo el colmo de la violación
a estos derechos que son los derechos de autores lésbico, gay, bisexual,
transgénero, también ha venido del grupo organizador de la Marcha del
Orgullo Gay, que en varios correos electrónicos ha dejado ver el grado de
corrupción que existe dentro de la COMAC. Gracias a la magia del
Internet, es posible que tanto Su Maje como Provida se de cuenta de las
cuentas y gastos de grupos que representan al colectivo gay y fue en uno
de ellos y con el titulo de Informe
complementario de Agustín Ramos donde el susodicho hace un desglose
de gastos con motivo de actividades realizadas para COMAC, y donde el
mismo Agustín Ramos dice haber pagado a Miguel Ángel Ham la cantidad de
300 pesos por derechos de autor de la obra A la Jotez viruela, dinero que nunca vio la Princesa del Pabellón,
así como tampoco el Sr. Ramos tuvo la delicadeza siquiera de contactarlo
para pedirle su autorización o mínimo avisar sobre esta representación.
Pero las cosas no se quedaron así,
sino que el Sr. Ramos publicó un informe a la COMAC asegurando que la
Princesa había recibido el dinero, y al responder Miguel Ángel Ham con
un desmentido público el Sr. Agustín Ramos que: Si en realidad yo hubiese cobrado tal
cantidad el COMAC debería tener al menos acuses de recibo firmados por mi
puño y letra; al menos, por no decir que para tales pagos la persona que
recibe el pago por derechos de autor debe expedir los recibos correspondientes.
¡Es increíble creer!, como dice
Augusto Molina que la COMAC no pida recibos de los gastos que tiene que
pagar; y por lo tanto están expuestos tanto a ser defraudados, como en
este caso; como a ser sujetos de corruptelas al interior, como se ha
demostrado en este caso. Además de eso el Señor Agustín Ramos “aclaró”
en un segundo correo que ni Miguel Ángel Ham, Luis Melo, ni Enrique
Valencia habían registrado la obra ante la SOGEM, cosa que él había
hecho –por los verdaderos autores- produciéndose el plagio, por no
decir un abuso de confianza y reduciendo el monto que se les iba a dar a
los autores a 25 míseros pesos.
El monto no es del interés de Ham,
pues nunca le ha interesado recibir un quinto del Movimiento, sino la
burla del Sr. Ramos que fue bueno para plagiar y representar una obra sin
conocimiento de autor y pasar la factura; pero bastante parco a la hora de
buscar al autor para tener la deferencia de invitarlo a la puesta o
siquiera preguntarle si autorizaba la obra ¡Esos no son modos!
Lamentablemente parece que mientras los activistas LGBT se ponen a luchar
por los derechos humanos, sociales, políticos y económicos del colectivo;
se olvidan de los derechos laborales y sobre todo de retribuir y respetar
la obra de otros miembros del colectivo. Doña Juana espera que el COMAC
enmiende su actuar.
YO LA REYNA
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