[Zeitung: Chemnitzer-Volksstimme, 1933]
[Photo: Brennende Synagoge in Essen, 1938]
[Plakat: "Judentum ist organisiertes Verbrechen", 1937]
[Exponat: Plakat: NSDAP "Unbeugsamer Glaube...", 1933]
[Photo: Boykott jüdischer Geschäfte, 1933]
[Photo: Boykott jüdischer Geschäfte, 1933]
[Broschüre: "Ein Kampf um Deutschland", 1933]
[Zeitschrift: AIZ, mit einer Collage von John Heartfield (Titelblatt), 1933]
 

Säuberung: Proceso de Purificación

 
A Tito Vasconcelos -activista incansable-
y a El Taller -lugar entrañable-.
 
"Al momento se encuentran cerrados los siguientes
establecimientos LGBT: Bar Tom’s, Aniway, Manicomio,
La Cueva, Metal, Cabaté-Tito Neón, entre otros."
Antonio Medina-Óscar Salvador/Notiese
Julio 29, 2004
 
 
En la segunda parte de los 1920´s, de manera muy sutil, discreta, como el movimiento de la seda al tocarle la pizca de la brisa marina. Paso a paso, sin que la población lo perciba como algo que ocurre verdaderamente, sin que amenace a nadie, se insta a que la población partiipe, a que denuncie. Se alienta a que los vecinos sean quienes conserven vigilados sus propios territorios. Durante algo así como 10 años, los nazis fueron electos de manera democrática. La sanción popular estaba con ellos. Hitler (1889-1945) llegó al poder en 1933. El apoyo, la lógica y la legalidad de los tiempos permitieron este proceso conocido entonces como "Säuberung."
 
Se limpia la cuadra, se limpia el vecindario, se limpia la ciudad, el país y todo lo humano. En Berlín, por citar un ejemplo, la sede del Partido Comunista fue cerrado, no por sus actividades políticas, sino porque hubo una manifestación de protesta contra ellos con la participación de 16,000 personas. Por razones de seguridad es que se decide cerrar este edificio. El Partido Comunista, cabe apuntar, jamás fue prohibido de manera oficial. Alemania era una democracia. Y sin embargo, gays y lesbianas, comunistas, judíos, intelectuales, artistas, todos estos sectores debatían si permanecer en Alemania o emigrar, pues se trataba de un país civilizado, no como la Rusia Stalinista.
 
Todos y cada uno de los grupos fueron convirtiéndose en sus propios enemigos. Las organizaciones fueron acalladas, una a una, las bibliotecas y universidades fueron cerradas. Todos tenían intereses diferentes, por lo que jamás se podrían unir. Cada grupo, cada sector era enemigo de sí mismo. Los hombres homosexuales fueron discriminados sin que nadie se diera cuenta (los comunistas los expulsaron).
 
Una vez que Adolfo resultó electo (1933), mucho ya estaba hecho. Se habían sentado las bases de la represión a gran escala. Los grandes y magistrales movimientos, tales como Kristallnacht (1938), donde al menos 96 judíos fueron asesinados, cientos fueron heridos; más de 1,000 sinagogas fueron incendiadas; casi 7,500 negocios fueron destruidos; los cementarios y las escuelas vandalizadas; y 30,000 judíos fueron arrestados y enviados a los campos de concentración.
 
Magnus Hirschfeld (1868-1935) y su Institut für Sexualwissenschaft (1919-1933) vivenciaron en sangre propia lo ocurrido. Una de las imágenes más recordadas del inicio de la barbarie nazi es la quema de libros, casi nadie indica que tal foto es de los libros del Institut für Sexualwissenschaft -institución científica que promovía, entre otras cosas, la reforma al Párrafo 174 (que criminalizaba la Homosexualidad), pues sostenían que la homosexualidad no era un vicio ni una enfermedad, sino  »natürlich angeborene Variante sexueller Neigungen« [una variante natural innata de las tendencias sexuales]."

 
La quema de libros, el cierre de lugares, el escuchar las "quejas" ciudadanas, el volver enemigos a todo lo que es extraño y raro. Todo fue cuestión de paciencia, tiempo y perseverancia para que los nazis pudieran actuar sin contratiempos ni oposición. Fue un proceso donde las personas fueron atacadas de la manera más sutil -primero-, acariciando los temores y los rechazos internos, para externarlos lentamente hasta volverse una agresión plena, sin ser vista como tal. Sólo durante las Olimpiadas (1936) los letreros de "Se prohibe la entrada a Judíos" fueron retirados.
 
Los nazis ganaron la simpatía de la ciudadanía. El fervor de los diversos sectores de la población, pero al final, todos fueron sometidos -por convicción, por ilusion o por coersión-. La gran conquista española utilizó tácticas similares, donde los niños denunciaban a sus padres cuando estos participaban en ceremonias tradicionales -no católicas-, y donde la Santa Inquisicion alentaba a que fuesen denunciados, como todo deber de buen católico, todos aquellos actos contra la fe y, ante todo, quienes los cometían -que después eran sometidos a interrogaciones sin fin, desconociendo los cargos y a los acusadores. 
 
No permitamos que, en ningún lugar del Universo, esto vuelva a ocurrir. Que en ninguna ciudad impere la esperanza por encima de la realidad concreta.
 
 


STOP MORE SPAM with the new MSN 8 and get 2 months FREE*