DOCUMENTOS SOBRE LA HISTORIA GAY DE MEXICO

Los Martes en El Taller con Grupo Palomilla Gay y Enkidu

 

September 2001
English version: Grief in Mexico City
 

 

 

Duelo en Ciudad de México
Agustín Villalpando, Ciudad de México, México

Mientras despertaba en la mañana, veía las noticias en la television. Se trataba de algo inaudito que un lugar al cual había visitado—Nueva York y en particular el World Trade Center—estaban siendo atacados. Al principio, el reporte noticioso decía que era un “accidente” pero de repente pude ver el segundo avión que se estrellaba frente a todos nosotros alrededor del mundo. Todo era claro. Sentí como si los aviones estuvieran atacando no sólo a los edificios, ni tampoco era únicamente la carne y la sangre de la gente sino el corazón de muchos de nosotros que alrededor del mundo consideramos a Nueva York como el lugar donde nació el Movimiento Gay Contemporáneo, así como un símbolo de que todos los países, todas las nacionalidades, todos los idiomas, todas las preferencias sexuales, todas las perspectivas políticas, todas las religiones pueden vivir juntas en paz y armonía.

Así que no sólo fue un ataque a la “democracia” y a la “civilización”, sino que fue una muestra real de locura y maldad. Agradezco a Dios que mis amigos en Nueva York y en Washington D.C. están bien. Sin embargo, estoy seguro de que mucha, mucha gente está sufriendo no sólo porque fueron “heridos” o sufrieron “daños” por los cobardes más inhumanos, sino porque desde ahora en adelante los Estados Unidos se desarrollará en distintos modos respecto a sus relaciones con el resto del mundo y al interior de sus fronteras. Fue increible la cantidad de ira, odio, impotencia, y muchos otros sentimientos que puedes sentir aún cuando te encuentras a una distancia tan grande como la Ciudad de México.

De inmediato intenté ponerme en contacto con algunos amigos míos en La Gran Manzana, pero no había líneas disponibles, todo lo que pude hacer fue enviar e-mails, pues de repente incluso los sitios de las agencias de noticias cerraron. Tuve que esperar y esperar hasta que, el día de hoy (Sábado), pude recibir el último mail de mis amigos, diciendo que estan bien.

Ese Martes, como parte de “Los Martes de El Taller”—una actividad realizada en El Taller, una discoteca-bar en Ciudad de México—dedicamos esa noche a todas las víctimas de aquellos hechos innombrables. Dios Salve a los Estados Unidos, y ruego a Dios que los hombres desquiciados que orquestaron los ataque obtengan lo que merecen.