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UNA MIRADA A
LA SEMANA CULTURAL LÉSBICA GAY
Por María de
Jesús González Pérez*
Estamos en el mes de junio,
mes para celebrar y reivindicar que el ser humano tiene diferentes
formas de amar y de vivir su sexualidad. Que es dueño de su cuerpo, de
su placer, de la palabra y de su identidad y que en este mes y en los
demás hay que regocijarse por ello.
En esta perspectiva se
organizan eventos culturales en museos, teatros y universidades como las
Jornadas Culturales y Encuentros de la Diversidad Sexual, el Festival
Mix de Cine y Video, la Tercera Semana Cultural de la Diversidad (INAH),
ahora la Expo Gay y la XXVI Marcha del Orgullo LGBT entre otros de igual
importancia que se llevan a cabo en la capital y al interior del país
que, expresan y reafirman la existencia de una sociedad plural.
Uno de los espacios que ya es
una tradición en este mes es la Semana Cultural Lésbica Gay, en la
cual se reúnen diversas manifestaciones culturales como son las
exposiciones de artes plásticas, pintura y fotografía, conciertos,
teatro, danza, cine, lectura de obras teatrales o cuentos, videos,
conferencias y mesas redondas. Cumple ya 18 años de presencia en la
sociedad mexicana y ha estado dedicada durante este periodo a las víctimas
de la homofobia, a Francisco Galván Díaz, Carlos Pellicer, Nancy Cárdenas,
Sor Juana Inés de la Cruz, Pier Paolo Pasolini, Derek Jarman, Salvador
Novo, Chavela Vargas, Enrique Alonso Cachirulo, Reinaldo Arenas,
Francisco Gomezjara, Luis Cernuda y Xavier Villaurrutia entre otras
personalidades de la cultura y el activismo.
En esta ocasión las Semana
esta dedicada a José María Covarrubias quien encabezaba el Círculo
Cultural Gay y coordinó la Semana Cultural Lésbica Gay desde 1987,
poseedor de una personalidad controversial, el trabajo que realizó como
promotor cultural y activista del movimiento lésbico gay a partir de la
década de los setenta es innegable frente a la construcción de la
apertura cultural y el replanteamiento de la defensa de los derechos
humanos del colectivo LGBT.
Por su parte, la continuidad
de la Semana Cultural no se debe precisamente al consentimiento de la
sociedad en la cual interactúan sectores de la derecha que inculcan e
imponen mediante discursos y acciones que la heterosexualidad es la
norma sexual legítima y ni siquiera a la ampliación de la tolerancia
muchas veces hipócrita. Más bien la permanencia y el engranaje de la
Semana se justifican por otros aspectos, en primera instancia el foro
ofrece por medio de las conferencias, mesas redondas y demás
expresiones culturales, información que conduce al debate y a la
reflexión de lo lésbico-gay, con ello se da la posibilidad de que el público
amplié su criterio, ya que también los heterosexuales asisten a estas
actividades por lo que la diversidad se hace presente y se puede
propiciar un enlace con la sociedad en general.
Segundo, la integración de
artistas heterosexuales a los trabajos de la Semana, pone de manifiesto
la necesidad de romper con el cerco construido por la sociedad y otras
veces reforzado por la misma comunidad. Las exposiciones realizadas han
procurado que la temática se refiera a la vida erótica, a las
preferencias sexuales, a reflejar libremente el amor homosexual, en este
sentido Teresa del Conde señala que, han sido muchos los creadores
heterosexuales que se han involucrado a menos que se conozcan las
predilecciones de los autores o autoras, las preferencia sexuales no
siempre son deducibles a partir del producto.
Y tercero la Semana no se
puede personalizar, debe verse como el resultado de un trabajo colectivo
a pesar de las fricciones que puedan existir para llevarla a cabo, el
paso por estas jornadas culturales de activistas de distintas
agrupaciones, intelectuales, periodistas y artistas es lo que le ha
inyectado vida a lo largo de este periodo, su participación promueve el
respeto a la diversidad sexual; una vez al año se reúnen diariamente
dichos actores sociales y un público heterogéneo para disfrutar de
exposiciones, conferencias, películas, música y demás artes que
incentivan la identidad del colectivo, definición interactiva y
compartida que se construye a partir de estas propuestas culturales que
abordan la vida afectiva, la sexualidad, la constante sobrevivencia en
una sociedad homofóbica así como los alcances y desaciertos del
movimiento lésbico gay y los trabajos entorno al VIH-Sida.
La creatividad cultural que
ofrece la Semana Cultural Lésbica Gay tiende a reencontrar a los grupos,
a las personas, se reavivan los testimonios, las necesidades, las
inquietudes y el goce de vivir una sexualidad diferente, ojalá la
Semana no pierda de vista estos rasgos que la caracterizan para que
cumpla muchos años más.
* Socióloga
[12.05.2004]:
HACIENDO
MEMORIA
Por
© María de Jesús González Pérez/Enkidu
En
este año se conmemora el décimo aniversario del
levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, el 1° de enero de 1994 irrumpe en la vida pública
en un contexto político- económico particular, para dar
cuenta de que todavía no éramos candidatos para ser un
país del primer mundo como presumían las voces oficiales...
más
[06.04.2004]:Democracia
incompleta: ¿y el respeto a la diversidad?
Por
© María de Jesús González
Pérez/Enkidu
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