NUNCA EN MARTES: Cotidianidad
Cosas
de la vida cotidiana: Ir al mercado, pasar por la lavandería, llevar
las cosas a la tintorería, dar las clases, comenzar a traducir, hacer
el aseo, las traducciones, la revisión de textos, leer las noticias
-al menos del New York Times, Le Monde y Aftenposten (de
Noruega)-, mientras escuchas www.gaydarradio.com
o www.nrk.no (del mismo país nórdico,
claro). No olvidar dar besitos y abracitos a Lars. Barrer el patio,
lavar los trastes. Recordar el papel sanitario...
Cosas
de la vida cotidiana que nos atrapan y nos arropan. Son un estorbo y,
al mismo tiempo, una cáscara, un escudo, una especie de armadura que
nos lleva día con día a afrontar la existencia. Días que pasan y
noches donde puedes ver peliculas en el DVD, hacer tus tareas, recibir
las clases de noruego y de alemán. Las reuniones de BeerBear, Grupo
de Acción Enkidu, los viernes.
Cosas
de la vida cotidiana: aprender que Ari Behn es un ícono de la cultura
gay escandinava, y que acaba de presentar su última colección de
ropa masculina -también es diseñador-, pues la vida en la Casa Real
-se casó con una princesa- le alejará de las pasarelas. Escribir una
disculpa a UrbanFest, pues por error se nos fue un mail que debía ser
"liberado" [released] con posterioridad.
Cosas
de la vida cotidiana que aprendes, que valoras, que tomas en cuenta
sobre todo cuando un hito rompe, revoluciona la cotidianidad. En mi
caso, mi padre tuvo principios de trombosis venosa. Dios salve a mi
hermano, que vio esto y lo llevó al doctor. De ahí a urgencias en el
Hospital López Mateos, del ISSSTE. Una semana que nos significó a
los tres hermanos y mi hermana a rotarnos, pues debía haber un
familiar -aunque legalmente se reconoce como familiar a mis cuñadas,
pero NO a mi pareja- las 24 horas del día.
Cosas
de la vida cotidiana que recuerdas. Irónicamente, en el mismo
hospital, en la misma sala de urgencias, firmé la carta responsiva,
cuando mi madre iba a ser sometida a una operación pero murió en el
traslado de este cuarto rumbo al quirófano. Ahora firmé la carta
responsiva, en estado un poco alarmado, pues este lugar tiene un
número específico de lugares para los enfermos, pero son tantos y la
Adminstración de FOX continúa recortando los recursos al sector
salud, mientras promociona más y más acciones en la comunidad, al
tiempo que las realidades son muy otras.
Cosas
de la vida cotidiana. En esta oportunidad, fui testigo de cómo mi
padre estuvo esperando desde las 7:00 am por ser atendido y se le dió
pase a la Sala de Emergencias, a eso de las 13:00 hrs. Y como el lugar
estaba lleno, pues le dieron la oportunidad de estar en la cama 3-BIS,
es decir en el pasillo junto a la cama 3. !!!EN EL PASILLO!!!
Cosas
de la cotidianidad, pues la atención fue EXCELENTE. Las enfermeras y
los doctores, TOD@S se mostraron como lo que son: PROFESIONALES. El
cuidado y esmero para cada paciente en esa Sala de Emergencia es digno
de encomio, no así el hecho de que tengan que tener a varios
pacientes (yo vi a cinco además de mi papá) en los pasillos de esta
sala de urgencias.
Cosas
cotidianas: Charlar sobre el día, ver un pajarito en el arbol del
hospital, llevar las cosas (el pato, el cómodo) al baño, pasar una
noche en semi-vela, pues las enfermeras deber revisar y cambiar los
medicamentos con periodicidad. Y sin embargo, en las noches, las cosas
son más lentas, llevan su ritmo propio, uno quisiera que al primer
sonido del aparato conectado a tu progenitor, una enfermera llegara,
pero no, pasan los segundos, vas a verlas, te dicen que sí, y a veces
acuden de inmediato, otras un poco más lento.
"Cotidianidad:
Cualidad de Cotidiano." "Cotidiano: Diario, del lat. quotidiānus, de quotidĭe,
diariamente." Las horas pasan, mi padre está en casa, al cuidado
de mi hermana. Mis hermanos y yo buscamos formas de ayudar, pero ahora
nosotros tres tenemos nuestras obligaciones (sic) -y mi hermana
vive con él-. Cual novela del siglo pasado, mi hermana deberá cuidar
de quien nos dio la vida y que ahora necesita cuidados.
Lo diario es recordar que estamos vivos, que tenemos la
foma de contribuir a mejorar las cosas, que podemos darle unos minutos
de charla a nuestros seres queridos, un beso a quien quieras, una vida
a quien amas. En mi caso, agradezco a Dios por mi familia, por mis
amigos, pero sobre todos los seres, por Lars, quien siempre me
apoya y que está a mi lado; él es ya mi YO.. Y ya que estoy en esto
de la cotidianidad, deseo agradecer la presencia de Jesús, quien vino
desde puebla, de Ricardo, del Lic. Roberto Dominguez, del Ing.
Alejandro Avilés, del actor Juan Carlos Cuellar, de Rafael U. Pantoja,
de Augusto y Liz, así como de todos y cada una de las personas que me
llamaron y estuvieron conmigo durante la enfermedad de mi papá. Al
Dr. Humberto Astorga, le deseo un buen viaje a Nueva York y de regreso.
Nos cuentas cómo te fue. Enough (Suficiente). Hasta siempre, amig@
lector y recibe un abraz@ afectuos@, donde quiera que estés. ©
Agustin Villalpando/Enkidu.
