
CUBA-MEXICO:
Juego extremo con cartas
de Ahumada
Por Diego Cevallos
MEXICO, 4 may (IPS) - En el
enfrentamiento entre los gobiernos de Cuba y México se ubica como
actor central Carlos Ahumada, un empresario de origen argentino que
frecuentaba el país caribeño, así como a políticos mexicanos
salpicados ahora por su corrupción.
El caso del empresario acusado de fraude y
lavado de dinero y preso en México desde el 28 de abril -tras
sorpresiva deportación desde La Habana- es una carta con la que
parecen jugar ambos gobiernos para ventilar sus disputas, indican hipótesis
de analistas.
México redujo el domingo al mínimo sus relaciones con Cuba luego de
la deportación de Ahumada, que La Habana acompañó de comentarios
indirectos sobre cuestiones mexicanas internas, y de duras expresiones
del presidente Fidel Castro contra la conducción de la política
exterior de su par, Vicente Fox.
México ordenó el retiro de su embajadora en el país caribeño,
Roberta Lajous, y expulsó al representante cubano Jorge Bolaños y a
otros funcionarios.
”Ahumada es un factor en el actual diferendo, aunque hay otros que
venían acumulándose”, como los votos de México contra Cuba en la
Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), y las periódicas críticas de La Habana, dijo a IPS el
politólogo Daniel Gutiérrez, de la Universidad Nacional Autónoma de
México.
Ahumada, de 40 años y nacionalizado mexicano, huyó a Cuba en febrero,
poco antes de la difusión de vídeos en los que aparecía entregando
dinero a dirigentes mexicanos del izquierdista Partido de la Revolución
Democrática (PRD), y a colaboradores del alcalde de la capital, Andrés
López Obrador, el político más popular del país, según encuestas.
La obtención y difusión de esas cintas -según López Obrador, parte
de un plan para liquidar su posible candidatura a las elecciones
presidenciales de 2006- involucran al ex presidente Carlos Salinas
(1988-1994), del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI),
a políticos oficialistas, a empresarios y a allegados a la
presidencia.
Según la cancillería cubana, Ahumada declaró a investigadores
cubanos, luego de ser detenido a fines marzo, ”que la operación
realizada con empleo de vídeos sobre corrupción, difundidos en México,
fue calculada deliberadamente para alcanzar objetivos políticos y
planificada con meses de antelación”.
Ahumada, quien fundó su poder económico en empresas constructoras,
equipos de fútbol y un periódico, visitaba Cuba de manera frecuente
en uno de sus aviones privados.
Los analistas y académicos Sergio Aguayo y José Antonio Crespo
sostienen la hipótesis de que su presencia en Cuba fue utilizada por
el gobierno de Castro para presionar a México, en busca de evitar su
último voto contra La Habana en la Comisión de Derechos Humanos de
la ONU, registrado en abril.
La cancillería cubana ha desmentido tal versión.
Según esa hipótesis, ante el fracaso de esa presión, Cuba optó por
detener y deportar a Ahumada antes de recibir el pedido de extradición
anunciado por México, habilitando así a la justicia del país
norteamericano a ampliar los cargos contra el empresario.
Además, La Habana estaría aguardando el momento adecuado para
difundir información clave que ha reunido sobre Ahumada, añade la
hipótesis.
Esa información confirmaría la tesis de que las cintas televisadas
en México son piezas de un complot preparado por el gobierno y la
”derecha” para golpear al alcalde López Obrador.
México conoce ese riesgo. Y por eso decidió llevar sus relaciones
con Cuba a su mínima expresión y así desacreditar a ese país,
indica la hipótesis.
Varios medios de prensa han señalado que semanas antes de que los vídeos
llegaran a las pantallas de televisión, Ahumada se reunió con
Salinas, acérrimo opositor de López Obrador, con políticos del
gobernante y centroderechista Partido Acción Nacional y con agentes
de inteligencia del gobierno.
Salinas, quien se auto-exilió en Cuba en 1995 y tiene allí
propiedades y negocios, volvió la política en 2000, pero tras
bastidores. El ex mandatario mantiene intensos contactos con políticos
cubanos y de su país.
Además, no oculta su amistad con Castro, a quien defendió a capa y
espada en foros internacionales cuando fue presidente.
Aunque se ignora el contenido de los encuentros de Ahumada, se sabe
que también se reunió con uno de los hijos de Marta Sahagún, esposa
del presidente Fox, y con empresarios de la cadena de televisión
Televisa.
Según los vídeos, Ahumada entregó dinero a René Bejarano, ex
colaborador de López Obrador, a cambio de presuntos favores para sus
empresas de construcción en la alcaldía de la capital.
Además, el empresario mantenía una relación amorosa con Rosario
Robles, ex presidenta del PRD.
López Obrador sostiene que Ahumada fue parte junto al gobierno de un
plan para hundirlo, y con ese argumento ha colocado en segundo plano
las acusaciones de corrupción.
En iguales términos presentó el caso de su ex jefe de finanzas,
Gustavo Ponce, filmado mientras apostaba fuertes sumas en un casino de
la ciudad estadounidense de Las Vegas. El ex funcionario está prófugo,
acusado de fraude.
Para Lorenzo Meyer, investigador del Colegio de México, el gobierno
de Fox tiene un claro interés en ”bajar los bonos” de López
Obrador, quien continúa siendo el político con mejor imagen en las
encuestas.
”Más allá de especulaciones, parece cierto que Cuba sabe algo de
Ahumada y que, usando esa información y sus contactos con México,
busca cobrar la factura a Fox por sus votos contra la isla en la ONU”,
sostiene Gutiérrez
Este martes el canciller cubano Felipe Pérez Roque sostuvo que ”en
el momento adecuado las mentiras recibirán respuesta. La falacia será
aplastada por la fuerza de la verdad y los argumentos”, tras recibir
al embajador Bolaños procedente de México.
Las palabras del jefe de la diplomacia cubana, quien añadió que
”la verdad es el arma más poderosa” del pueblo cubano y ”será
usada”, fueron interpretadas en medios diplomáticos como anuncio de
revelaciones que podrían empeorar el conflicto bilateral.
La cancillería cubana convocó a la prensa internacional a una
conferencia de prensa para este miércoles.
A diferencia de sus antecesores, que se cuidaron de cuestionar el régimen
político de Cuba y su política de derechos humanos, Fox, desde 2000
el primer presidente ajeno al PRI en siete décadas, criticó
abiertamente al gobierno cubano.
México sostiene que son inaceptables algunas actitudes de La Habana,
como el envío en abril de diplomáticos para ”inmiscuirse en
asuntos internos” mexicanos.
El PRD reconoció haber mantenido reuniones con funcionarios del
gobernante Partido Comunista cubano, pero no para tratar el caso
Ahumada ni pactar su deportación, como indicaron versiones.
”Ahumada es parte de las disputas entre México y Cuba, pero aún
falta saber hasta dónde exactamente jugará en el actual conflicto”,
dijo el politólogo Gutiérrez. (FIN/2004)
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